Leer o Descargar PDF - 12. Parashá Vayechi – Aliyah 1

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Génesis 47:28-48:9
1 Reyes 2:1-12 (David da instrucciones a Salomón antes de morir)
Hebreos 11:21 (La bendición de Yaakov a los hijos de Yosef)

¡Shalom a todos en el amor inmutable del Reino de Yeshúa haMashíaj!

Bienvenidos a este espacio de profundidad y revelación. Soy su compañero de estudio, y para mí es un privilegio inmenso adentrarnos juntos en la riqueza de la Toráh. Hoy nos sumergimos en la Parashá Vayechi, la última del libro de Bereshit (Génesis). Honestamente, hay una belleza nostálgica y poderosa en esta porción; es el cierre de una era patriarcal y el puente hacia la formación nacional de Israel. Pero más allá de la historia, aquí late el corazón del redentor. Al estudiar esto, uno no puede dejar de ver cómo la vida, la muerte y la esperanza de resurrección se entrelazan perfectamente en la persona de Yeshúa. Vamos a excavar hondo, sin prisa, buscando esos tesoros escondidos que el Ruaj haKodesh ha preservado para nosotros.


Punto 1. Bereshit/Génesis 47:28 – 48:9

A continuación, presento el análisis del texto hebreo de la Aliyáh 1 (Bereshit/Génesis 47:28 – 48:9). He procurado mantener la máxima fidelidad al Texto.

Comentario Preliminar: Esta sección comienza con lo que se conoce como una Parashá Setumá (una sección cerrada), ya que en el rollo de la Toráh no hay el espacio habitual de separación entre la parashá anterior y esta. Los sabios sugieren que esto indica cómo los ojos y el corazón de Ya’aqov se “cerraron” a las angustias de la esclavitud futura para enfocarse en la esperanza mesiánica, o cómo la luz de la profecía estaba a punto de ocultarse.

Texto Hebreo-Español (Bereshit 47:28-31)

Texto HebreoFonética TiberianaTraducción Palabra por Palabra
וַיְחִי יַעֲקֹבVa-yḥi YaʿaqovY vivió Ya’aqov
בְּאֶרֶץ מִצְרַיִםbe-ʾerets Mitsrayimen tierra de [Egipto] Mitsrayim
שְׁבַע עֶשְׂרֵה שָׁנָהshevaʿ ʿesreh shanahsiete diez [diecisiete] años
וַיְהִי יְמֵי־יַעֲקֹבva-yhi yemei-Yaʿaqovy fueron los días de Ya’aqov
שְׁנֵי חַיָּיוshenei ḥayyavlos años de su vida
שֶׁבַע שָׁנִיםshevaʿ shanimsiete años
וְאַרְבָּעִים וּמְאַת שָׁנָהve-ʾarbaʿim u-meʾat shanahy cuarenta y cien años [147 años]
וַיִּקְרְבוּ יְמֵי־יִשְׂרָאֵלva-yiqrevu yemei-YisraʾelY se acercaron los días de Yisra’el
לָמוּתla-mutpara morir
וַיִּקְרָא לִבְנוֹ לְיוֹסֵףva-yiqraʾ li-vno le-Yosefy llamó a su hijo, a Yosef
וַיֹּאמֶר לוֹva-yomer loy dijo a él
אִם־נָא מָצָאתִי חֵןʾim-naʾ matsaʾti ḥenSi ahora he hallado gracia
בְּעֵינֶיךָbe-ʿeinekhaen tus ojos
שִׂים־נָא יָדְךָsim-naʾ yadekhapor favor pon tu mano
תַּחַת יְרֵכִיtaḥat yerekhidebajo de mi muslo
וְעָשִׂיתָ עִמָּדִיve-ʿasita ʿimmadiy harás conmigo
חֶסֶד וֱאֱמֶתḥesed ve-ʾemetbondad y verdad
אַל־נָא תִקְבְּרֵנִיʾal-naʾ tiqberenino, por favor, me entierres
בְּמִצְרָיִםbe-Mitsrayimen [Egipto] Mitsrayim

Traducción Literal (Bereshit 47:28 – 48:9):

47:28 Y vivió Ya’aqov en la tierra de Mitsrayim diecisiete años; y fueron los días de Ya’aqov, los años de su vida, ciento cuarenta y siete años.

47:29 Y se acercaron los días de Yisra’el para morir, y llamó a su hijo, a Yosef, y le dijo: “Si he hallado ahora gracia en tus ojos, pon, te ruego, tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo bondad y verdad (jésed ve’emet); no me entierres, te ruego, en Mitsrayim.

47:30 Sino que dormiré con mis padres, y me llevarás de Mitsrayim y me enterrarás en el sepulcro de ellos.” Y él respondió: “Yo haré conforme a tu palabra.”

47:31 Y él dijo: “Júramelo.” Y él le juró. Y se inclinó Yisra’el sobre la cabecera de la cama.

48:1 Y sucedió después de estas cosas, que se dijo a Yosef: “He aquí, tu padre está enfermo.” Y él tomó a sus dos hijos consigo, a Menashé y a Efraím.

48:2 Y se le informó a Ya’aqov, diciendo: “He aquí tu hijo Yosef viene a ti.” Y se esforzó Yisra’el, y se sentó sobre la cama.

48:3 Y dijo Ya’aqov a Yosef: “El Shadai (El Todopoderoso) se me apareció en Luz, en la tierra de Kena’an, y me bendijo,

48:4 y me dijo: ‘He aquí yo te haré fructificar y te multiplicaré, y te pondré por congregación de pueblos; y daré esta tierra a tu descendencia después de ti por posesión perpetua.’

48:5 Y ahora, tus dos hijos que te nacieron en la tierra de Mitsrayim, antes que yo viniese a ti a Mitsrayim, míos son; Efraím y Menashé, como Reuvén y Shimón, serán míos.

48:6 Y tu descendencia que engendrares después de ellos, será tuya; por el nombre de sus hermanos serán llamados en su heredad.

48:7 Y yo, cuando venía de Padán, se me murió Rajel en la tierra de Kena’an, en el camino, faltando todavía un tramo de tierra para llegar a Efrat; y la sepulté allí en el camino de Efrat, que es Beit-Lejem.”

48:8 Y vio Yisra’el a los hijos de Yosef, y dijo: “¿Quiénes son estos?”

48:9 Y respondió Yosef a su padre: “Son mis hijos, que me ha dado Elohím aquí.” Y él dijo: “Acércalos ahora a mí, y los bendeciré.”

Comentario Mesiánico de la Toráh:

El acto de poner la mano “bajo el muslo” es un eufemismo para tocar la zona del pacto de la circuncisión (Brit Milá), la señal del pacto abrahámico. Ya’aqov exige Jésed ve’Emet (Bondad y Verdad). Esta frase es crucial. Rashi explica que la “bondad” hecha con los muertos es la “bondad verdadera”, porque no se espera reciprocidad. En Mashíaj, vemos el Jésed ve’Emet perfecto: Yeshúa murió por nosotros sin que nosotros pudiéramos pagarle, una bondad pura y verdadera. Además, la insistencia de no ser enterrado en Mitsrayim refleja la esperanza en la resurrección que ocurrirá en la Tierra Prometida, anticipando el Reino Milenial donde Yeshúa reinará desde Tziyon.


Punto 2. Haftaráh

Pasaje: 1 Melajim (Reyes) 2:1-4 (Selección del 2:1-12)

Texto Hebreo-Español

Texto HebreoFonética TiberianaTraducción Palabra por Palabra
וַיִּקְרְבוּ יְמֵי־דָוִדva-yiqrevu yemei-DavidY se acercaron los días de David
לָמוּתla-mutpara morir
וַיְצַו אֶת־שְׁלֹמֹהva-ytsav ʾet-Shelomohy ordenó a Shlomoh
בְנוֹ לֵאמֹרveno leʾmorsu hijo, diciendo
אָנֹכִי הֹלֵךְʾanokhi holekhYo voy [estoy yendo]
בְּדֶרֶךְ כָּל־הָאָרֶץbe-derekh kol-ha-ʾaretspor el camino de toda la tierra
וְחָזַקְתָּve-ḥazaqtay esfuérzate
וְהָיִיתָ לְאִישׁve-hayita le-ʾishy sé un hombre

Comentario Mesiánico:

La conexión es innegable y vibrante. Así como la Parashá comienza con “Y se acercaron los días de Yisra’el para morir”, la Haftaráh inicia con “Y se acercaron los días de David para morir”. Ambos, patriarca y rey, aseguran la sucesión y la fidelidad al Pacto antes de partir.

David instruye a Shlomoh (Salomón) a guardar los mandatos de Adonái. Aquí vemos un patrón: la muerte de los justos no es un final, sino una transmisión de autoridad y promesa. Shlomoh, hijo de David, es un tipo (sombra) de Yeshúa, el Hijo de David, quien establecería el Reino eterno. Sin embargo, mientras Shlomoh eventualmente falló, Yeshúa haMashíaj cumplió perfectamente la instrucción de “guardar la ordenanza de Adonái” hasta la muerte, y muerte de madero.

Aplicación Espiritual:

Para nosotros hoy, esto resalta la importancia de dejar un legado espiritual. No se trata solo de herencia material, sino de instruir a la siguiente generación en los caminos de la Toráh y la fe en Yeshúa. Nos recuerda que nuestra vida es una carrera de relevos; debemos correr bien nuestro tramo para entregar el testimonio intacto.


Punto 3. Brit Hadasháh

Pasaje: Ivrim (Hebreos) 11:21

Fuente: Arameo Peshita

Texto ArameoFonética SiríacaTraducción Palabra por Palabra
ܒ݁ܗܰܝܡܳܢܽܘܬ݂ܳܐb-haymanutaPor la fe
ܝܰܥܩܽܘܒ݂YaʿqubJacob
ܟ݁ܰܕ݂kadcuando
ܡܳܐܶܬ݂maʾetmoría
ܠܟ݂ܽܠl-khula cada uno
ܚܰܕ݂ḥaduno
ܡܶܢmende
ܒ݁ܢܰܝb-naylos hijos de
ܝܰܘܣܶܦ݂YawsefJosé
ܒ݁ܰܪܶܟ݂barekhbendijo
ܘܰܣܓ݂ܶܕ݂wa-sgedy adoró
ܥܰܠʿalsobre
ܪܺܝܫrishla punta/cabeza
ܚܽܘܛܪܶܗḥuṭrehde su bastón

Comentario Exhaustivo:

El autor de Ivrim, escribiendo bajo la inspiración del Ruaj, selecciona este momento específico de la vida de Ya’aqov como el pináculo de su fe (Haymanuta). Note que el texto arameo dice wa-sged (y adoró). Ya’aqov, en su debilidad física, se apoya en su bastón. Este bastón (juter) es significativo. Fue el bastón con el que cruzó el Yardén (Jordán) solo y sin nada (Gén 32:10), y ahora es el símbolo de su viaje y la fidelidad de Elohím.

Conexión con Toráh y Haftaráh:

La Toráh describe el acto físico (inclinarse en la cabecera), la Haftaráh describe la instrucción de autoridad, y el Brit Hadasháh revela la intención del corazón: Adoración y Fe profética. Ya’aqov bendice a los hijos de Yosef cruzando sus manos (lo veremos en la próxima aliyáh, pero el contexto inicia aquí), profetizando que el menor sería mayor, rompiendo las normas humanas para establecer la elección soberana de Elohím, tal como Yeshúa rompe nuestros esquemas para darnos gracia.

Reflexión Mesiánica (La Divinidad de Yeshúa):

La adoración de Ya’aqov al final de sus días está dirigida al Elohím que lo ha pastoreado (Gén 48:15). En el pensamiento del Brit Hadasháh, Yeshúa es el “Buen Pastor”. Al inclinarse sobre el bastón, Ya’aqov reconoce que su sostén no fue su propia fuerza, sino MarYah. Es vital entender que Yeshúa no es un segundo dios, sino la manifestación visible de la esencia invisible de Elohím (Ejad). La fe de Ya’aqov miraba hacia adelante, a la redención que vendría a través de la simiente, que es Mashíaj.


Punto 4. Contexto Histórico y Cultural

Para entender Vayechi, debemos situarnos en el Egipto de la Dinastía XII o el periodo de los Hicsos (según diversas cronologías). La tierra de Goshen era fértil, ideal para pastores, pero abominable para la cultura egipcia urbana y agrícola.

Los egipcios tenían una obsesión con la muerte y el “Más Allá”, invirtiendo fortunas en embalsamamiento y tumbas piramidales para asegurar la inmortalidad. En contraste, Ya’aqov pide un entierro simple en la cueva de Majpelá. Esto es un acto de contra-cultura. Rechaza la “inmortalidad” egipcia (preservación física mediante momificación mágica) por la promesa del Pacto en Kena’an.

Qumrán y Textos Antiguos: En los Rollos del Mar Muerto y literatura relacionada (como el Libro de los Jubileos o el Testamento de los Doce Patriarcas), se enfatiza mucho la instrucción final de los padres. Se consideraba que las últimas palabras tenían poder profético y legal irrevocable. La insistencia de Ya’aqov en un juramento (shevuá) subraya la seriedad legal del asunto. No era solo un deseo sentimental; era una instrucción vinculante para la nación naciente.


Punto 5. Estudio, comentarios y conexiones proféticas

Comentarios Rabínicos:

  • Rashi comenta sobre “Y vivió Ya’aqov”: ¿Por qué esta parashá es cerrada (setumá)? Porque tan pronto como falleció Ya’aqov, los ojos y el corazón de Israel se cerraron debido a la angustia de la esclavitud que comenzaba a gestarse. También, porque Ya’aqov quiso revelar el final de los tiempos (el Ketz) a sus hijos, pero la Shejiná se apartó de él, cerrando esa visión.
  • Ba’al HaTurim nota que la gematría de Vayechi (וַיְחִי) es 34. Esto alude a que Ya’aqov vivió 34 años de verdadera paz y gozo en conexión con Yosef: 17 años antes de que Yosef fuera vendido y 17 años en Egipto después de reencontrarlo. ¡Qué simetría divina!

Comentario Judío Mesiánico:

La vida de Ya’aqov en Egipto (17 años) representa el periodo de la “Iglesia” o la Kehilá entre las naciones. Israel está físicamente fuera de la tierra, pero espiritualmente sostenido por Yosef (tipo de Yeshúa). Durante este tiempo, la familia crece y se multiplica.

El término “el fin de los días” (Gén 49:1, anticipado aquí) es un código profético para la Era Mesiánica. Ya’aqov entendía que la redención final no sería inmediata (salir de Egipto), sino un evento lejano conectado con la venida del “Shiló” (el Mesías).

Anotaciones Gramaticales:

La palabra Emet (Verdad – אֱמֶת) está compuesta por la primera letra del alefato (Álef), la del medio (Mem) y la última (Tav). Esto nos enseña que la verdad abarca el principio, el medio y el fin. Yeshúa dice en Apocalipsis: “Yo soy el Álef y la Tav”. Él es el Jésed ve’Emet encarnado.


Punto 6. Análisis Profundo de la Aliyáh

Esta Aliyáh prepara el escenario para la bendición. La enfermedad de Ya’aqov es la primera mención explícita de “enfermedad antes de la muerte” en la Toráh (vayéjele). Antes de esto, la gente simplemente moría o “era reunida”. Esto indica un cambio dispensacional: la enfermedad como aviso para poner la casa en orden.

Yosef trae a sus dos hijos, Menashé y Efraím. Ya’aqov hace algo radical: los adopta. Dice: “Tus dos hijos… míos son; como Reuvén y Shimón serán míos” (48:5). Esto eleva a los nietos al estatus de patriarcas tribales. Por eso, en el reparto de la tierra, no hay tribu de “José”, sino de Efraím y Menashé. Esto otorga a Yosef la doble porción de la primogenitura, que fue quitada a Reuvén por su pecado.

Espiritualmente, esto nos habla de la adopción en la familia de Elohím. Nosotros, que estábamos lejos (como Efraím y Menashé nacidos en Egipto, una cultura pagana), somos adoptados por el Padre a través de los méritos de Yeshúa (Yosef) y hechos herederos juntamente con los naturales.


Punto 7. Tema Más Relevante de la Aliyáh

Tema Central: La Esperanza de la Resurrección y la Identidad Pactual.

El tema no es la muerte de Ya’aqov, sino su enfoque en la vida futura (Vayechi). Al rechazar la tumba egipcia, Ya’aqov declara que su destino final no está en el sistema del mundo (Egipto), sino en la Tierra de la Promesa.

Conexión con los Moedim:

Este tema resuena poderosamente con Pésaj (Pascua). Pésaj es la salida de la muerte (Egipto) hacia la vida (Tierra Prometida). Ya’aqov está viviendo su propio “Pésaj” personal. Su cuerpo muere, pero él “pasa” a la esperanza de la redención.

Yeshúa, nuestro Cordero de Pésaj, garantizó que, aunque muramos, viviremos. La instrucción de Ya’aqov conecta con la enseñanza de Yeshúa: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Yojanán 11:25). La tumba vacía de Yeshúa es la garantía de que la petición de Ya’aqov (ser llevado a la tierra) tiene un cumplimiento eterno en la resurrección de los justos.


Punto 8. Descubriendo a Mashíaj en cada Aliyah

Tipologías y Sombras (Tzelalim):

  1. Yosef como el Gobernante Sufriente: Yosef tiene todo el poder en Egipto, pero su corazón está sometido a la voluntad de su padre. Yeshúa, a quien se le ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra, se somete al Padre para cumplir la redención.
  2. La Adopción de los Hijos: Ya’aqov adopta a Efraím y Menashé. Esto es un Tavnit (patrón) de cómo los gentiles creyentes son injertados en el olivo de Israel. No reemplazan a Israel, sino que se convierten en hijos legítimos a través de la conexión con el Hijo Amado (Yosef/Yeshúa).
  3. El Juramento: La insistencia en el juramento apunta a la certeza de las promesas de Elohím en Mashíaj. “Porque todas las promesas de Elohím son en él Sí, y en él Amén” (2 Corintios 1:20).

Cumplimiento en el Brit Hadasháh:

En el Brit Hadasháh, vemos que Yeshúa es aquel que nos saca de nuestro “Egipto” espiritual. Él promete llevarnos a la casa del Padre (“En la casa de mi Padre muchas moradas hay… voy, pues, a preparar lugar para vosotros”). La petición de Ya’aqov de ser llevado a casa es cumplida espiritualmente por Yeshúa, quien nos toma de este mundo y nos traslada al Reino de su luz admirable.


Punto 9. Midrashim, Targumim, Textos Fuentes y Apócrifos

  • Targum Onkelos: En Génesis 48:7, donde el hebreo dice “se me murió Rajel”, el Targum añade una matiz de dolor personal profundo, traduciendo con un sentido de “falleció para mi pesar”. Esto resalta el luto no resuelto de Ya’aqov que lleva hasta su lecho de muerte, prefigurando el dolor de Israel (Rajel llorando por sus hijos) que solo será consolado por el Mesías.
  • Midrash Tanjuma: Explica que Ya’aqov quería revelar el tiempo de la redención final, pero el Ruaj se retiró. ¿Por qué? Para que la fe de sus hijos fuera probada a través de las generaciones. Si supieran la fecha exacta, podrían haber caído en desesperación o complacencia. La ocultación del día y la hora es consistente con la enseñanza de Yeshúa: “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones”.
  • Libro de los Jubileos (Apócrifo, referencia histórica): Menciona con gran detalle las últimas palabras de los patriarcas como testamentos éticos, enfatizando evitar la idolatría y la fornicación, problemas prevalentes en Egipto.

Punto 10. Mandamientos Encontrados o principios y valores

Aunque esta sección es narrativa, extraemos Mitzvot y principios eternos:

  1. Kibud Av va’Em (Honrar a Padre y Madre): Yosef, a pesar de ser el virrey de la superpotencia mundial, muestra un respeto absoluto y sumisión a su anciano padre. Obedece su llamado inmediatamente y jura cumplir su voluntad. En el Brit Hadasháh, esto se refuerza (Efesios 6:2), y Yeshúa mismo honró a su Padre celestial en todo.
  2. Jésed Shel Emet (Bondad Verdadera): El cuidado de los arreglos funerarios y el entierro se considera una de las mitzvot más altas, porque el difunto no puede pagar. Debemos servir a otros sin esperar recompensa, imitando a Mashíaj.
  3. Fidelidad a la Tierra de Israel: El apego de Ya’aqov a la Tierra Prometida nos enseña a valorar la herencia espiritual que Elohím nos ha dado y no conformarnos con la comodidad del “Egipto” mundano.

Punto 11. Preguntas de Reflexión

  1. ¿Por qué crees que la Toráh enfatiza tanto el lugar de entierro de Ya’aqov? ¿Qué dice esto sobre su fe en el futuro?
  2. Si Ya’aqov vivió sus mejores años (17 años) en Egipto, ¿por qué insistió en que no pertenecía allí? ¿Cómo se aplica esto a nuestra vida en este mundo?
  3. ¿Qué significa para nosotros hoy la frase “Jésed ve’Emet” (Bondad y Verdad)? ¿Cómo podemos practicarla esta semana?
  4. ¿De qué manera la adopción de Efraím y Menashé por parte de Ya’aqov cambia nuestra comprensión de la identidad de Israel y la inclusión de los creyentes gentiles?
  5. Al igual que Ya’aqov se apoyó en su bastón para adorar, ¿cuál es el “bastón” (símbolo de dependencia de Elohím) en tu vida sobre el cual te apoyas?

Punto 12. Resumen de la Aliyáh

En esta primera Aliyáh de Vayechi, vemos el ocaso de la vida de Ya’aqov. Tras vivir 17 años en Egipto, siente que la muerte se acerca a los 147 años. Llama a Yosef y le hace jurar que no lo enterrará en Egipto, sino en la cueva de Majpelá con sus padres. Yosef jura obedecer. Poco después, Ya’aqov enferma y Yosef le visita con sus dos hijos, Efraím y Menashé. Ya’aqov se fortalece, se sienta en la cama, y recuerda la aparición de El Shadai en Luz (Betel). Luego, realiza un acto profético sorprendente: adopta a los dos hijos de Yosef como propios, otorgándoles estatus de tribus completas, asegurando así la doble porción para Yosef y preparando el escenario para la bendición cruzada. Todo esto apunta a la fidelidad de Elohím que trasciende la muerte y asegura la herencia.


Punto 13. Tefiláh de la Aliyáh

Amado Abba, Padre de nuestro Adón Yeshúa haMashíaj:

Te bendecimos por la vida de nuestro padre Ya’aqov y por el testimonio de su fe inquebrantable hasta el último aliento. Te damos gracias porque, aunque nuestro cuerpo exterior se desgaste, nuestro hombre interior se renueva día a día en Tu presencia. Te pedimos, Adonái, que nos des un corazón como el de Yosef, lleno de respeto y fidelidad, y una visión como la de Yisra’el, que no se conforma con los tesoros de Egipto, sino que anhela la resurrección y la herencia eterna en Tu Reino.

Enséñanos a vivir haciendo “Jésed ve’Emet”, sirviendo a otros con amor desinteresado, tal como Yeshúa lo hizo por nosotros en el madero. Que nuestra esperanza esté anclada en Tus promesas, sabiendo que Tú eres fiel para cumplir cada palabra.

En el nombre que es sobre todo nombre, Yeshúa haMashíaj, nuestro Redentor viviente. Amén.


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