Leer o Descargar PDF - Parashá Vayetze – Aliyáh 7

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Gén 31:43 – 32:3
Oseas 12:13-14:9
Mateo 18:15-20 (Reconciliación)

¡Shalom U’Vrajá! Es un honor, la verdad, que nos encontremos una vez más para sumergirnos en la Toráh de Adonái. Como escritor y estudioso de las 54 Parashot, yo me siento profundamente conmovido cada vez que podemos desgranar las Escrituras y, sobre todo, poner el lente del Reino de Yeshúa haMashíaj sobre ellas. Porque, para ser honesto, es solo a través de Él que el Tanakh y el Brit Hadasháh cobran una unidad perfecta, un testimonio Ejad de nuestro Elohím.

El Reino de Yeshúa haMashíaj, el Maljut Shamaim, no es solo una promesa futura; es una realidad presente que se establece en el corazón de Su pueblo. Es el reinado de la Toráh, la Ley de la Verdad, manifestada en la vida de Yeshúa, quien es la Toráh viviente. Estudiar la Parashá Vayetzé (Y Salió), particularmente esta última Aliyáh, nos ubica en un momento crucial de la historia de Ya’akov, un momento de partida y de preparación para un nuevo encuentro, reflejando siempre el patrón redentor de nuestro Rey.


1. Bereshit – Génesis 31:43 – 32:3

Esta Aliyáh marca la culminación de la tensa y prolongada disputa familiar entre Ya’akov y su suegro, Laván. El clímax es el pacto de separación, un testimonio de la fidelidad de Adonái a Su siervo, y el preámbulo inmediato para el temido encuentro con Esav. La tensión está tejida en cada palabra, y yo creo que el texto hebreo nos revela la verdadera naturaleza de este pacto.

Texto

Texto HebreoPalabra HebreaFonética (Tiberiana)Traducción Palabra por Palabra
Génesis 31:43
וַיַּעַןVayá’anY respondió
לָבָןLavánLaván
אֶת־יַעֲקֹבet-Ya’akova Ya’akov
וַיֹּאמֶרva-Yómery dijo:
הַבָּנוֹתHa-banótLas hijas
בְּנֹתַיbenotáison mis hijas,
וְהַבָּנִיםve-ha-banímy los hijos
בָּנָיbanáison mis hijos,
וְהַצֹּאןve-ha-tso’ny el rebaño
צֹאנִיtso’níes mi rebaño,
וְכֹלve-joly todo
אֲשֶׁרashérlo que
אַתָּהatáh
רֹאֶהro’éhves
לִי־הוּאli-húmío es.
וּלְבָנֹתַיU-levanotáiY a mis hijas,
מָהmah¿qué
אֶעֱשֶׂהe’eséhharé
לָאֵלֶּהla’éleha estas
הַיּוֹםha-Yomhoy
אוֹoo
לִבְנֵיהֶןli-venehéna sus hijos
אֲשֶׁרashérque
יָלָדוּןyaládunhan parido?
Génesis 31:44
וְעַתָּהve-AtáhY ahora,
לְכָהLe-jáven,
נִכְרְתָהnijre-táhhagamos un pacto,
בְרִיתberítun pacto,
אֲנִיaníyo
וָאָתָּהva-‘Atáhy tú,
וְהָיָהve-hayáhy sea
לְעֵדle’édpor testigo
בֵּינִיbeyníentre mí
וּבֵינֶךָu-véinejay entre ti.
Génesis 31:45
וַיִּקַּחva-Yi-kajY tomó
יַעֲקֹבYa’akovYa’akov
אֶבֶןévenuna piedra,
וַיְרִימֶהָva-yeriméhay la levantó
מַצֵּבָהmatsevahcomo Matsevah (columna/monumento).
Génesis 31:46
וַיֹּאמֶרva-YómerY dijo
יַעֲקֹבYa’akovYa’akov
לְאֶחָיוle-ejáva sus hermanos
לִקְטוּliktúRecojan
אֲבָנִיםavanímpiedras;
וַיִּקְחוּva-Yik-júY recogieron
אֲבָנִיםavanímpiedras
וַיַּעֲשׂוּva-Ya’asúe hicieron
גָלgalun Gal (montón de piedras);
וַיֹּאכְלוּva-Yoj-lúy comieron
שָׁםshamallí
עַל־הַגָּלal-ha-Galsobre el montón.
Génesis 31:47
וַיִּקְרָא־לוֹva-Yikrá-loY lo llamó
לָבָןLavánLaván
יְגַרYegarYegar (Montón de Testimonio)
שָׂהֲדוּתָאSahadutáSahadutá (Arameo: Testimonio);
וְיַעֲקֹבve-Ya’akovy Ya’akov
קָרָאkarálo llamó
לוֹlo
גַּלְעֵדGal’édGal’éd (Hebreo: Montón de Testimonio).
Génesis 31:48
וַיֹּאמֶרva-YómerY dijo
לָבָןLavánLaván:
הַגַּלha-GalEste montón
הַזֶּהha-zéhes hoy
עֵדédtestigo
בֵּינִיbeyníentre mí
וּבֵינֶךָu-véinejay entre ti;
עַל־כֵּןal-kenpor esto
קָרָאkaráfue llamado
שְׁמוֹshemósu nombre
גַּלְעֵדGal’édGal’éd.
Génesis 31:49
וְהַמִּצְפָּהVeha-Mits-páhY la Mitzpáh (Atalaya/Torre de Vigía),
אֲשֶׁרashérque
אָמַרamárdijo
כִּיkiporque
יִצֶּףYi-tséfvigile
יְהוָהAdonái (יהוה)Adonái (יהוה)
בֵּינִיbeyníentre mí
וּבֵינֶךָu-véinejay entre ti,
כִּיkicuando
נִסָּתֵרnisatéyrnos hayamos ocultado
אִישׁishel uno
מֵרֵעֵהוּme-re’éhudel otro.
Génesis 31:50
אִם־תְּעַנֶּהIm-te’anéhSi maltratares
אֶת־בְּנֹתַיet-benotáia mis hijas,
וְאִם־תִּקַּחve-im-ti-kajo si tomares
נָשִׁיםnashímmujeres
עַל־בְּנֹתַיal-benotáiademás de mis hijas,
אֵיןeinno hay
אִישׁishnadie
עִמָּנוּimánucon nosotros,
רְאֵהre’éhmira,
אֱלֹהִיםElohímElohím
עֵדédes testigo
בֵּינִיbeyníentre mí
וּבֵינֶךָu-véinejay entre ti.
Génesis 31:51
וַיֹּאמֶרva-YómerY dijo
לָבָןLavánLaván
לְיַעֲקֹבle-Ya’akova Ya’akov:
הִנֵּהHinéhHe aquí
הַגַּלha-Galeste montón,
וְהִנֵּהve-Hinnehy he aquí
הַמַּצֵּבָהha-matsevahesta Matsevah,
אֲשֶׁרashérque
יָרִיתִיyarítihe levantado
בֵּינִיbeyníentre mí
וּבֵינֶךָu-véinejay entre ti.
Génesis 31:52
עֵדÉdTestigo
הַגַּלha-Galsea el montón,
וְעֵדָהve’edáhy testigo
הַמַּצֵּבָהha-matsevahsea la Matsevah,
אִם־אָנִיIm-anísi yo
לֹא־אֶעֱבֹרlo-e’evórno pasaré
אֵלֶיךָeléijahacia ti
אֶת־הַגַּלet-ha-Galeste montón,
וְאִם־אַתָּהve’im-atáhy si tú
לֹא־תַעֲבֹרlo-ta’avórno pasarás
אֵלַיeláihacia mí
אֶת־הַגַּלet-ha-Galeste montón
וְאֶת־הַמַּצֵּבָהve’et-ha-matsevahy esta Matsevah
הַזֹּאתha-zót
לְרָעָהle-ra’áhpara mal.
Génesis 31:53
אֱלֹהֵיElohéyEl Elohím
אַבְרָהָםAvrahamde Avraham,
וֵאלֹהֵיve’Elohéyy el Elohím
נָחוֹרNajórde Najor,
יִשְׁפְּטוּYishpetújuzguen
בֵינֵינוּbenéynuentre nosotros;
אֱלֹהֵיElohéyel Elohím
אֲבִיהֶםavihémde su padre
וַיִּשָּׁבַעva-Yishabá’Y juró
יַעֲקֹבYa’akovYa’akov
בִּפְחַדbif-jádpor el Temor
אָבִיוavívde su padre
יִצְחָקYitsjakYitsjak.
Génesis 31:54
וַיִּזְבַּחva-YizbajY sacrificó
יַעֲקֹבYa’akovYa’akov
זֶבַחzévajuna ofrenda sacrificial
בָּהָרba-Haren el monte,
וַיִּקְרָאva-Yikráy llamó
לְאֶחָיוle-ejáva sus hermanos
לֶאֱכָל־לָחֶםle’ejól-lajéma comer pan;
וַיֹּאכְלוּva-Yojlúy comieron
לֶחֶםlajémpan,
וַיָּלִינוּva-Yalínuy pasaron la noche
בָּהָרba-Haren el monte.
Génesis 31:55 (32:1)
וַיַּשְׁכֵּםva-YashkémY se levantó temprano
לָבָןLavánLaván
בַּבֹּקֶרba-Bókerpor la mañana,
וַיְנַשֵּׁקvaynasheky besó
לְבָנָיוle-vanáva sus hijos
וְלִבְנוֹתָיוve-livnotávy a sus hijas,
וַיְבָרֶךְva-Yevárejy los bendijo;
וַיֵּלֶךְva-Yélejy se fue,
וַיָּשָׁבva-Yashávy regresó
לִמְקֹמוֹlimkomóa su lugar.
Génesis 32:1 (32:2)
וְיַעֲקֹבve-Ya’akovY Ya’akov
הָלַךְhalájse fue
לְדַרְכּוֹle-dar-kópor su camino;
וַיִּפְגְּעוּva-Yifge’úy lo encontraron (se encontraron con él)
בוֹbo
מַלְאֲכֵיMal’ajéylos Malajím (mensajeros/emisarios)
אֱלֹהִיםElohímde Elohím.
Génesis 32:2 (32:3)
וַיֹּאמֶרva-YómerY dijo
יַעֲקֹבYa’akovYa’akov
כַּאֲשֶׁרka’ashércuando
רָאָםra’ámlos vio:
מַחֲנֵהMajanéhCampamento
אֱלֹהִיםElohímde Elohím
זֶהzeheste
וַיִּקְרָאva-YikráY llamó
שֵׁם־הַמָּקוֹםshem-ha-Makómel nombre del lugar
מַחֲנָיִםMajaná-yimMajaná-yim (Dos Campamentos).

Traducción Literal al Español:

Génesis 31:43: Y respondió Laván a Ya’akov y dijo: Las hijas son mis hijas, y los hijos son mis hijos, y el rebaño es mi rebaño, y todo lo que tú ves mío es. Y a mis hijas, ¿qué haré a estas hoy o a sus hijos que han parido?

Génesis 31:44: Y ahora, ven, hagamos un pacto, yo y tú, y que sea por testigo entre mí y entre ti.

Génesis 31:45: Y tomó Ya’akov una piedra, y la levantó como Matsevah (columna).

Génesis 31:46: Y dijo Ya’akov a sus hermanos: Recojan piedras. Y recogieron piedras e hicieron un Gal (montón de piedras); y comieron allí sobre el montón.

Génesis 31:47: Y lo llamó Laván Yegar Sahadutá (Montón de Testimonio en Arameo); y Ya’akov lo llamó Gal’éd (Montón de Testimonio en Hebreo).

Génesis 31:48: Y dijo Laván: Este montón es hoy testigo entre mí y entre ti; por esto fue llamado su nombre Gal’éd.

Génesis 31:49: Y la Mitzpáh (Atalaya), que dijo: Adonái (יהוה) vigile entre mí y entre ti, cuando nos hayamos ocultado el uno del otro.

Génesis 31:50: Si maltratares a mis hijas, o si tomares mujeres además de mis hijas, no hay nadie con nosotros, mira, Elohím es testigo entre mí y entre ti.

Génesis 31:51: Y dijo Laván a Ya’akov: He aquí este montón, y he aquí esta Matsevah, que he levantado entre mí y entre ti.

Génesis 31:52: Testigo sea el montón, y testigo sea la Matsevah, si yo no pasaré hacia ti este montón, y si tú no pasarás hacia mí este montón y esta Matsevah para mal.

Génesis 31:53: El Elohím de Avraham, y el Elohím de Najor, juzguen entre nosotros. Y juró Ya’akov por el Temor de su padre Yitsjak.

Génesis 31:54: Y sacrificó Ya’akov una ofrenda sacrificial en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y pasaron la noche en el monte.

Génesis 31:55 (32:1): Y se levantó temprano Laván por la mañana, y besó a sus hijos y a sus hijas, y los bendijo; y se fue, y regresó a su lugar.

Génesis 32:1 (32:2): Y Ya’akov se fue por su camino; y lo encontraron (se encontraron con él) los Malajím (mensajeros) de Elohím.

Génesis 32:2 (32:3): Y dijo Ya’akov cuando los vio: Campamento de Elohím este. Y llamó el nombre del lugar Majaná-yim (Dos Campamentos).


Comentario Mesiánico de la porción de la Toráh:

La culminación de la vida de Ya’akov en Jarán, como se narra en esta Aliyáh, es un testimonio de la fidelidad de Adonái. Laván, en un último intento por aferrarse a su poder, apela a una soberanía sobre lo que ya no le pertenece (“Las hijas son mis hijas, y los hijos son mis hijos…” [Gén 31:43]). Yo lo veo como un eco del adversario, que siempre quiere reclamar aquello que el Padre ha liberado y bendecido.

El pacto en Gal’éd/Yegar Sahadutá [Gén 31:47] es crucial. Es un pacto de separación y no agresión, mediado por el Único y Verdadero Juez, Adonái [Gén 31:49, 50]. La referencia al “Elohím de Avraham” y al “Elohím de Najor” [Gén 31:53] es fascinante. Ya’akov jura por el “Temor de su padre Yitsjak,” un Elohím que le es personal y conocido. Laván, en contraste, menciona a las deidades de su linaje (incluyendo el de Najor, que era idólatra), mostrando un sincretismo, una fe diluida. En este contraste, Ya’akov reafirma su identidad monoteísta.

La ofrenda sacrificial (Zévaj) [Gén 31:54] es el sello de Ya’akov, un acto de consagración antes de entrar a la Tierra. Luego, la aparición inmediata de los Malajím de Elohím [Gén 32:2] y el nombramiento del lugar como Majaná-yim (Dos Campamentos) es la señal más clara de la intervención divina. El primer campamento es el de Ya’akov, y el segundo, el celestial. En otras palabras, yo creo que Adonái le estaba diciendo: “No solo te he liberado de Laván, sino que Mi protección Mal’ajim te acompaña en tu camino a casa.”

Conexión con Yeshúa haMashíaj:

Este pasaje es una poderosa tipología de la redención y la mediación de Yeshúa.

  1. El Pacto de Separación (Gal’éd/Mitzpáh): Yeshúa es nuestro Gal’éd y nuestra Mitzpáh. Él es el mediador del Nuevo Pacto. Su obra en el Madero nos separa definitivamente de la esclavitud del mundo (el “Jarán” espiritual) y de las ataduras de los “lavanes” de este siglo. El concepto de Mitzpáh (vigilancia) nos recuerda que Yeshúa, nuestro Rey y Sumo Sacerdote, constantemente intercede por nosotros y vigila a Su Kehiláh, asegurando el pacto hecho por Su sangre.
  2. Majaná-yim (Dos Campamentos): Este es un hermoso cuadro mesiánico. La Kehiláh Mesiánica (el Israel redimido) es un campamento, y el campamento de los Malajím de Elohím es el otro. Nosotros, como creyentes en Yeshúa, no caminamos solos. Estamos en el campamento terrenal, pero estamos intrínsecamente conectados con el campamento celestial. Yeshúa haMashíaj es el puente y el comandante de ambos campamentos, Él es la escalera que Ya’akov vio (Gén 28:12), que une el cielo y la tierra. La protección celestial es una realidad palpable para los que están en Mashíaj.

2. Haftaráh (Oseas 12:13-14:9)

La Haftaráh, tomada de Oseas, es un llamado profético al arrepentimiento y la sanidad para Yisra’el, contrastando su historia pasada de fidelidad bajo Moshéh con su actual declive espiritual. Yo veo que esta conexión es profundamente relevante. Ya’akov deja Jarán para regresar a casa, arriesgándolo todo; Oseas llama a Yisra’el a dejar su “Jarán” espiritual y regresar a Adonái.

Texto : Oseas 12:13-14

Texto HebreoPalabra HebreaFonética (Tiberiana)Traducción Palabra por Palabra
Oseas 12:13
וַיִּבְרַחva-YivrájY huyó
יַעֲקֹבYa’akovYa’akov
שְׂדֵהsedéha campo
אֲרָםAramde Aram,
וַיַּעֲבֹדva-Ya’avódy sirvió
יִשְׂרָאֵלYisra’elYisra’el
בְּאִשָּׁהbe-isháhpor una esposa,
וּבְאִשָּׁהu-ve’isháhy por una esposa
שָׁמָרshamárguardó (vigiló).
Oseas 12:14
וּבְנָבִיאU-venavíY por un profeta
הֶעֱלָהHe’eláhhizo subir
יְהוָהAdonái (יהוה)Adonái (יהוה)
אֶת־יִשְׂרָאֵלet-Yisra’ela Yisra’el
מִמִּצְרָיִםmi-Mitzráyimde Mitsráyim (Egipto),
וּבְנָבִיאu-venavíy por un profeta
נִשְׁמָרnishmárfue guardado.

Comentario Mesiánico:

El profeta Oseas abre su exhortación recordando la historia de Ya’akov, contrastando la labor y la vigilancia que hizo por Laván para obtener a sus esposas (Oseas 12:13), con el cuidado y la vigilancia que Adonái ha ejercido sobre Su pueblo a través de Sus profetas (Oseas 12:14, específicamente Moshéh). Este contraste es una crítica. Ya’akov trabajó por amor; Yisra’el, en la época de Oseas, trabajaba por la idolatría. El profeta les dice, en esencia: Si vuestro patriarca fue fiel y Adonái lo guardó, ¿por qué vosotros habéis roto el pacto?

La conexión con la Parashá Vayetzé (Aliyáh 7) es impactante. Ya’akov, el hombre que huye de Jarán con una promesa, se encuentra en Majaná-yim con la certeza de la protección divina antes de enfrentar a Esav. Oseas, por su parte, dirige a Yisra’el hacia un Majaná-yim espiritual, una restauración a la tierra y al favor divino (Oseas 14:5-8), pero solo después de una Teshuváh (arrepentimiento) genuina.

Yeshúa haMashíaj es el último y más grande Profeta (el Naví mencionado en Oseas 12:14). Moshéh sacó a Yisra’el de Mitsráyim para ser guardado; Yeshúa nos saca del “Egipto” espiritual para llevarnos a la verdadera herencia. La sanidad final y la bendición de Oseas 14:5 (“Yo seré para Yisra’el como el rocío; él florecerá como el lirio…”) es la promesa mesiánica de la regeneración. Cuando Yisra’el (tanto físico como espiritual) regrese a Adonái en arrepentimiento, Yeshúa será quien traiga esta sanidad completa, la restauración final del Reino que florece en justicia.

Aplicación Espiritual:

La Haftaráh nos obliga a reflexionar sobre nuestra propia jornada. Al igual que Ya’akov, nosotros debemos salir de todo “Jarán,” de todo ambiente que nos esclaviza o diluye nuestra fe en el Único Elohím. La esperanza en la redención es el tema central. Oseas concluye con una nota de gracia y restauración: si regresamos, Adonái sanará nuestra apostasía y nos amará libremente.

Para los creyentes en Yeshúa haMashíaj en la actualidad, esto se aplica así:

  1. Regreso (Teshuváh): Nuestra Teshuváh ya no es por obras de Toráh para obtener el perdón, sino un cambio de mente y corazón para vivir conforme a la Toráh que Yeshúa ha escrito en nosotros a través del Ruaj Hakodesh.
  2. Sanidad y Fruto: La promesa de ser como el rocío y florecer como el lirio se cumple en Mashíaj. Él es la vid verdadera; si permanecemos en Él, llevamos fruto de rectitud. La redención que Él ofrece nos da la identidad del verdadero Yisra’el, aquel que prevalece con Elohím. Yo creo que la aplicación es clara: el camino de Ya’akov (lucha y dependencia) es nuestro camino hacia la plenitud en el Mashíaj.

3. Brit Hadasháh (Mateo 18:15-20)

El texto del Brit Hadasháh aborda las pautas para la reconciliación y el manejo de conflictos dentro de la Kehiláh, un tema que resuena poderosamente con el contexto de confrontación y posterior pacto entre Ya’akov y Laván.

Texto

Texto Arameo (Peshita)Fonética (Siríaca Oriental)Traducción Palabra por Palabra
Mateo 18:15
ܐܶܢ ܕ݁ܶܝܢ ܚܛܳܐ ܒ݁ܳܟ݂ ܐܰܚܽܘܟ݂En déyn ḥṭā bāḵ aḥūḵSi pues peca contra ti tu hermano,
ܙܶܠZélve,
ܙܰܟ݁ܶܐܝܗ݈ܝzaq’éyhicorrígele/convéncelo
ܒ݁ܰܝܢܳܬ݂ܳܟ݂baynāṯoḵentre ti
ܘܰܠܗܽܘ̇ܢw’lahōny él,
ܐܶܢ ܫܡܰܥܳܟ݂en šma’āḵsi te escucha
ܝܶܬ݂ܰܪܬ݁yeṯártthas ganado
ܠܳܟ݂ ܠܰܐܚܽܘܟ݂lāḵ l’aḥūḵpara ti a tu hermano.
Mateo 18:16
ܘܶܐܢ ܕ݁ܶܝܢWen déynY si pues
ܠܳܐ ܫܡܰܥܳܟ݂lā šma’āḵno te escucha,
ܕ݁ܒ݂ܰܪ ܥܰܡܳܟ݂d’ḇar ‘ammāḵtoma contigo
ܚܰܕ݂ḥaḏuno
ܐܰܘ ܬ݁ܪܶܝܢaw ṯrēyno dos,
ܕ݁ܥܰܠ ܦ݁ܽܘܡd’al pūmpara que sobre boca
ܬ݁ܪܶܝܢṯrēynde dos
ܘܰܬ݂ܠܳܬ݂ܳܐwa-ṯlāṯā’o tres
ܣܳܗܕ݁ܺܝܢsāhḏīntestigos
ܬ݁ܶܩܽܘܡtéqūmse establezca
ܟ݁ܽܠ ܦ݁ܺܬ݂ܓ݂ܳܡkul piṯḡāmtoda palabra.
Mateo 18:17
ܘܶܐܢ ܕ݁ܶܝܢWen déynY si pues
ܐܳܦ݂ ܠܗܳܢܽܘܢāp̄ lhānūntambién a esos
ܠܳܐ ܢܶܫܡܰܥlā nešma’no escucha,
ܐܶܡܰܪ ܠܰܟ݂ܢܽܘܫܬ݁ܳܐémar l’aknušṯā’di a la Knušṯā (Asamblea/Kehiláh).
ܘܶܐܢ ܕ݁ܶܝܢWen déynY si pues
ܐܳܦ݂ ܠܰܟ݂ܢܽܘܫܬ݁ܳܐāp̄ l’aknušṯā’también a la Knušṯā
ܠܳܐ ܢܶܫܡܰܥlā nešma’no escucha,
ܢܶܗܘܶܐ ܠܳܟ݂néhwe’ lāḵsea para ti
ܐܰܝܟ݁aykcomo
ܡܳܟ݂ܣܳܐmāḵsā’un publicano
ܘܰܐܝܟ݁w’ayky como
ܚܰܢܦ݂ܳܐḥanpā’un gentil.
Mateo 18:18
ܘܰܐܡܺܝܢܳܐܝܺܬ݂Wa-‘amīnā’iṯY de cierto
ܐܳܡܰܪ ܐ݈ܢܳܐ ܠܟ݂ܽܘܢāmar nā’ lāḵūndigo Yo a vosotros,
ܕ݁ܟ݂ܽܠd’ḵulque todo
ܕ݁ܬ݂ܶܐܣܪܽܘܢd’ṯésrūnlo que atéis
ܒ݁ܰܐܪܥܳܐba-‘ar’ā’en la tierra
ܢܶܗܘܶܐ ܐܰܣܺܝܪnéhwe’ asīrserá atado
ܒ݁ܰܫܡܰܝܳܐbašmayā’en los cielos.
ܘܟ݂ܽܠW’ḵulY todo
ܕ݁ܬ݂ܶܫܪܽܘܢd’ṯešrūnlo que desatéis
ܒ݁ܰܐܪܥܳܐba-‘ar’ā’en la tierra
ܢܶܗܘܶܐ ܫܪܶܐnéhwe’ šré’será desatado
ܒ݁ܰܫܡܰܝܳܐbašmayā’en los cielos.
Mateo 18:19
ܬ݁ܽܘܒ݂ ܐܳܡܰܪ ܐ݈ܢܳܐ ܠܟ݂ܽܘܢṯūḇ āmar nā’ lāḵūnAdemás, digo Yo a vosotros,
ܕ݁ܶܐܢ ܬ݂ܪܶܝܢdéyn ṯrēynque si dos
ܡܶܢܟ݂ܽܘܢmenḵūnde vosotros
ܢܶܫܬ݁ܰܘܽܘܢneštawwūnse ponen de acuerdo
ܒ݁ܰܐܪܥܳܐba-‘ar’ā’en la tierra
ܥܰܠ ܟ݁ܽܠ‘al kulsobre toda
ܦ݁ܺܬ݂ܓ݂ܳܡpiṯḡāmpalabra
ܕ݁ܢܶܫܰܐܠܽܘܢd’neš’ālūnque pidan,
ܢܶܗܘܶܐ ܠܗܽܘܢnéhwe’ lhōnles será hecho
ܡܶܢ ܠܘܳܬ݂men lwāṯde parte de
ܐܳܒ݂ܝāḇīMi Padre
ܕ݁ܒ݂ܰܫܡܰܝܳܐd’ḇašmayā’que está en los cielos.
Mateo 18:20
ܐܰܝܟ݁ܳܐAyḵā’Porque donde
ܓ݁ܶܝܪgéyrpues
ܕ݁ܰܐܝܬ݂ܰܝܗܽܘܢd’ayṯayhūnse encuentren
ܬ݁ܪܶܝܢṯrēyndos
ܐܰܘ ܬ݂ܠܳܬ݂ܳܐaw ṯlāṯā’o tres
ܟ݁ܢܺܝܫܺܝܢknīšīncongregados
ܒ݁ܰܫܡܝbašmīen Mi Nombre,
ܬ݁ܰܡܳܢtammānallí
ܐܶܢܳܐénā’estoy Yo
ܒ݁ܰܝܢܳܬ݂ܗܽܘܢbaynāṯhōnen medio de ellos.

Comentarios Exhaustivos:

El pasaje de Mateo 18:15-20 es el fundamento del orden y la pureza en la Kehiláh (Asamblea), no solo en la oración, sino primariamente en la reconciliación (metatuvta en Arameo). Yo lo interpreto como el establecimiento del tribunal mesiánico, la continuidad del sistema de justicia de Yisra’el, ahora operando con la autoridad del Mashíaj.

El proceso de tres pasos (individuo, dos o tres testigos, Kehiláh) es una aplicación directa del principio de la Toráh de Deuteronomio 19:15, que exige el testimonio de dos o tres para establecer un asunto. Yeshúa refina este precepto legal, transformándolo en un proceso de restauración personal para ganar (yeṯártt) al hermano, antes de convertirse en un juicio. Esto demuestra que la Mitzvah fundamental es el amor al prójimo (Levítico 19:18), un mandamiento que Él elevó a su máxima expresión.

La frase crucial sobre Atar y Desatar (esrū/šerūn) en el verso 18 no es primariamente sobre el perdón de pecados (lo cual se refiere al arrepentimiento, como se ve en Juan 20:23), sino sobre la autoridad halájica (legal) dada a los Shlijím (Apóstoles) y, por extensión, a la Kehiláh Mesiánica. Atar significa prohibir (declarar ilícito); desatar significa permitir (declarar lícito). La Kehiláh Mesiánica, al actuar bajo la guía de Yeshúa y el Ruaj Hakodesh, toma decisiones que reflejan la voluntad celestial.

Conexión con la Toráh y Haftaráh:

  1. Conexión con la Toráh (Génesis 31:43-55): La Parashá culmina con un acto de reconciliación y un pacto de no agresión entre Laván y Ya’akov, mediado por Elohím (Mitzpáh). La Toráh nos da el patrón: el conflicto es inevitable, pero la mediación debe llevar a una resolución. Mateo 18 da el modus operandi del Reino para la resolución: comenzar en secreto, ir escalando el testimonio y culminar en la sentencia comunitaria. Ambos textos, la Toráh y el Brit Hadasháh, nos enseñan que la paz con el hermano es un asunto de pacto y de testimonio, y que Adonái es el Testigo y Juez supremo.
  2. Conexión con la Haftaráh (Oseas 12-14): Oseas es un llamado a la Teshuváh de Yisra’el, la cual es la base de la reconciliación. El proceso de Mateo 18:15-20 es una Teshuváh aplicada interpersonalmente dentro de la Kehiláh. El hermano que peca debe ser buscado para la reconciliación, lo cual refleja la incansable búsqueda de Adonái por Yisra’el, tal como lo profetiza Oseas.

Reflexión Mesiánica: La Divinidad de Yeshúa

El clímax de este pasaje es el verso 20: “Porque donde pues se encuentren dos o tres congregados en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos.” (Ayḵā’ géyr d’ayṯayhūn ṯrēyn aw ṯlāṯā’ knīšīn bašmī, tammān énā’ baynāṯhōn).

  1. La Presencia de la Shejináh: Esta promesa es una clara atribución de la Shejináh (Presencia Divina) a Sí mismo. En el judaísmo, la promesa de la Presencia de Elohím cuando dos o tres se sientan a estudiar la Toráh (Shejináh šoráh al’hem) es exclusiva de Adonái. Yeshúa toma esta promesa y la aplica a Su Nombre y a Su congregación. Para ser presente en todo lugar donde dos o tres se reúnan, Yeshúa debe poseer el atributo de la Omnipresencia, un atributo intrínseco de la Deidad de Adonái.
  2. El Nombre (Šmī): Estar congregado “en Mi Nombre” (Bašmī) es más que una simple mención; es estar reunido bajo Su autoridad, Su esencia y Su identidad. Esto valida lo que yo considero la enseñanza esencial: Yeshúa haMashíaj no es un profeta más; Él es la manifestación de Adonái mismo. Él es el Elohím Alef Tav que estuvo con Ya’akov en el desierto y que vigila el pacto de Mitzpáh. Él es Ejad (Uno) con el Padre, el Juez y el Mediador que se sienta en el cielo mientras está en medio de Su Kehiláh en la tierra. Él es MarYah (Señor), la forma aramea de referirse a la Deidad, y su presencia es la prueba irrefutable de Su Divinidad.

4. Contexto Histórico y Cultural.

El período cubierto por Vayetzé, Aliyáh 7 (Génesis 31-32), es la transición de Ya’akov desde el ambiente pagano y sincretista de Aram-Najaráyim, de vuelta a la Tierra Prometida.

El Retorno y el Pacto (Gal’éd)

El pacto de Gal’éd [Gén 31:47] y Mitzpáh [Gén 31:49] es un reflejo de la práctica de establecimiento de fronteras y pactos de no agresión comunes en el Próximo Oriente Antiguo. El uso del término bilingüe (Arameo: Yegar Sahadutá; Hebreo: Gal’éd) subraya la interacción cultural entre los proto-hebreos (Ya’akov) y los arameos (Laván). Este sitio, más tarde, se convertiría en una región geográfica clave.

El Contexto del Mishkán y el Templo:

Aunque este pasaje es patriarcal, su importancia se teje en el futuro servicio del Mishkán (Tabernáculo) y el Templo. El acto de Ya’akov de ofrecer un Zévaj (sacrificio de comunión) en el monte [Gén 31:54] antes de separarse es un acto de consagración pre-sinaítica, una dedicación a Elohím en un lugar no santificado aún, que prefigura el propósito del Mishkán: crear un espacio donde la Presencia de Elohím pudiera morar en medio de Su pueblo, asegurando la comunión (Zévaj Shlamim – ofrenda de paz).

Qumrán y Escritos Mesiánicos/Nazarenos:

Los rollos de Qumrán, aunque se centran en el período del Segundo Templo, con su estricta visión de la pureza comunitaria y el manejo de la disciplina interna, ofrecen un paralelismo cultural a Mateo 18. Yo pienso que los esenios, con su Regla de la Comunidad (1QS), aplicaban procedimientos rigurosos para la corrección de faltas en la comunidad, que se asemejan al espíritu de restauración de Mateo 18. Esta estructura de disciplina y pureza de la Kehiláh era un tema central en los círculos nazarenos y mesiánicos de los primeros siglos. La Kehiláh, la asamblea, debía ser santa, y el proceso de reconciliación era vital para mantener la santidad.

La Conexión con los Malajím (Génesis 32:2):

La aparición de los Malajím de Elohím en Majaná-yim (Dos Campamentos) es un evento clave de la teofanía patriarcal. Este encuentro reafirma la protección divina de Ya’akov. La literatura apócrifa y la tradición judía (como en el Targum Pseudo-Yonatán) a menudo expanden estas narrativas angelicales, entendiendo que los Malajím son los emisarios de Adonái que vigilan a los justos. El concepto de que el patriarca tenía acceso a la visión de las huestes celestiales era una verdad aceptada en el judaísmo del Segundo Templo. Esto establece un precedente profético: el regreso a la tierra prometida es asistido por lo celestial.


5. Estudio, comentarios y conexiones proféticas.

Comentarios Rabínicos:

  • Rashi (Rabí Shlomó Yitzjaki): Rashi enfatiza la malicia de Laván, señalando que sus palabras de “mío es todo lo que ves” [Gén 31:43] eran una retórica vacía, pues sabía que no podía recuperar nada. También señala que el juramento de Laván por el “Elohím de Najor” y el de Ya’akov por el “Temor de Yitsjak” [Gén 31:53] demuestra que Ya’akov no quiso jurar por el mismo objeto que un idólatra.
  • Najmánides (Rambán): Rambán interpreta la Mitzpáh [Gén 31:49] no solo como un acto de vigilancia, sino como una profecía del exilio. El nombre es un recordatorio de que Yisra’el estará disperso, y Adonái vigilará para que se cumpla el juramento, protegiendo a los justos en el exilio.
  • Sforno: Para Sforno, el pacto es una clara instrucción de Elohím a Ya’akov para asegurar que no se involucre en la guerra con Laván y, más tarde, una preparación para no pelear con Esav. La ofrenda de Zévaj [Gén 31:54] es un acto de Shlom (paz) con Elohím y con los que lo rodeaban.

Comentario Judío Mesiánico:

Yo observo aquí una profunda conexión profética:

  1. El Juez Designado: La súplica a que el “Elohím de Avraham… juzgue entre nosotros” [Gén 31:53] es un eco de la necesidad de un Mesías Juez. El Mashíaj ben Yosef (la figura sufriente) y el Mashíaj ben David (la figura real) convergen en Yeshúa haMashíaj, quien es el Juez justo (Isaías 11:3-4). Él es quien dictamina la paz entre las partes y quien establece la frontera final del pacto.
  2. Majaná-yim: La Doble Venida: El encuentro con los dos campamentos (Majaná-yim) [Gén 32:2] proféticamente representa, para mí, las dos “entradas” de Yeshúa haMashíaj.
    • Primera Venida: El campamento espiritual de redención que vino a la tierra (Mateo 18:20, Su presencia en medio de Su Kehiláh).
    • Segunda Venida: El campamento de las huestes celestiales que vendrán con Él, como Juez y Rey, para la redención final de Yisra’el (Zacarías 14:5). La protección de Malajím es la garantía del Nuevo Pacto para los que están en Él.

Notas de los Primeros Siglos (Yeshúa haMashíaj):

Los escritos nazarenos y de los primeros creyentes resaltan que la autoridad de atar y desatar (Mateo 18:18) era el poder dado a los Shlijím (emisarios) para gobernar la comunidad con la autoridad del cielo. Esta autoridad no era autónoma, sino delegada por el Mashíaj. Esto subraya el papel de Yeshúa como la fuente única de autoridad en la tierra, la única autoridad delegada por Adonái que está en los cielos. La frase “congregados en Mi Nombre” [Mateo 18:20] fue entendida como la esencia del culto y la autoridad de la nueva Kehiláh. Esto era un reconocimiento implícito, y a menudo explícito, de Su Divinidad, pues solo el Nombre de Adonái tenía tal poder para convocar y presidir.

Anotaciones Gramaticales, Léxicas y Guematría:

  • Matsevah (מַצֵּבָה): Significa “algo puesto de pie,” columna, monumento. Es el mismo tipo de piedra que Ya’akov ungió en Bet-El (Gén 28:18), marcando un lugar sagrado. Aquí se usa para marcar una frontera de pacto. La dualidad es importante: de un monumento de devoción a un monumento de división/separación.
  • Mitzpáh (הַמִּצְפָּה): Viene de la raíz tzafáh (צָפָה), que significa “vigilar,” “mirar,” o “estar de atalaya.” Implica la certeza de que Adonái está observando el cumplimiento del pacto. Es una apelación a Su Omnisciencia.
  • Guematría: La Guematría de Majaná-yim (מַחֲנָיִם), que significa “Dos Campamentos,” es 108. Este número no tiene un significado mesiánico directo en el contexto, pero su estructura (Majanéh, Campamento = 98 + Yim o dualidad) enfatiza la dualidad (cielo y tierra, Yeshúa y Su Kehiláh, etc.). Más significativo es que la suma de los versos que contienen la promesa en el Brit Hadasháh, Mateo 18:19 y 20, representa la autoridad en el nombre de Mashíaj.

6. Análisis Profundo de la Aliyáh.

La Aliyáh 7 de Vayetzé (Gén 31:43 – 32:3) sirve como un puente teológico y narrativo fundamental. Termina el ciclo de Jarán y prepara la entrada a la confrontación con Esav y la Tierra Prometida. Yo veo que el texto maneja la tensión con una maestría increíble, y el análisis debe centrarse en dos aspectos: la seguridad del pacto y la certificación divina.

Análisis y Comentario Judío y Mesiánico de la Aliyáh:

La disputa final con Laván es un drama familiar que toca temas de propiedad, lealtad y engaño. El discurso de Laván [Gén 31:43] es puramente posesivo: “Las hijas son mis hijas, y los hijos son mis hijos…” Él quiere reafirmar su soberanía sobre la descendencia de Ya’akov. Pero la realidad es que el pacto de Gal’éd [Gén 31:47] y Mitzpáh [Gén 31:49] es una admisión tácita de derrota. Laván, el arameo, establece un límite territorial que él no puede cruzar para hacer daño. Es, de hecho, la primera demarcación de frontera en la Toráh donde una parte jura no agredir a la otra, y la divinidad es invocada como el Agente de la vigilancia.

Comentario Mesiánico: La ofrenda de paz (Zévaj Shlamim) que Ya’akov realiza [Gén 31:54] antes de la partida no es solo un acto social; es una ofrenda de consagración. Yo lo interpreto como el primer paso de Teshuváh después de su enriquecimiento en el exilio: asegurar que su riqueza y su familia estén bajo la autoridad de Adonái antes de pisar suelo sagrado. Esta ofrenda prefigura el verdadero Zévaj, la Ofrenda Mesiánica de Yeshúa en el Madero, que es el sacrificio de paz definitivo, el que realmente establece el límite entre el viejo hombre (Jarán) y la nueva vida (Eretz Yisra’el), garantizando la comunión con Elohím.

Análisis y Comentario de la Haftaráh y Brit Hadasháh:

  • Haftaráh (Oseas 12-14): El llamado a la Teshuváh en Oseas es el reflejo espiritual del movimiento físico de Ya’akov. Así como Ya’akov debe separarse del paganismo de Jarán, Yisra’el debe separarse de la idolatría de su época. El regreso a Adonái (Oseas 14:2) no es un simple cambio de opinión, sino un acto de pacto, tan serio como el que se hizo en Gal’éd. Solo a través de la sanidad que Adonái promete, el pueblo puede florecer. Yeshúa es la encarnación de esa sanidad.
  • Brit Hadasháh (Mateo 18:15-20): La conexión es impresionante. El proceso de reconciliación de Mateo 18 es el método del Reino para evitar la ruptura del pacto en la Kehiláh. Laván y Ya’akov necesitan un mediador externo (Elohím en Mitzpáh) para su paz. La Kehiláh Mesiánica tiene un mediador interno, Yeshúa, cuya presencia [Mateo 18:20] garantiza la validez de los juicios de atar y desatar [Mateo 18:18]. Es como si Yeshúa le dijera a Su Kehiláh: “Yo soy vuestra Mitzpáh interna. No tenéis que mirar afuera; Mírenme a Mí, y Yo haré cumplir vuestros juicios de paz y restauración.”

7. Tema Más Relevante de la Aliyáh.

El tema central, a mi entender, es la Confirmación de la Protección Divina en la Transición Redentora.

Importancia en el Contexto de la Toráh:

Este pasaje es vital porque transforma a Ya’akov de un astuto exiliado que lucha con hombres, a un patriarca que interactúa con la esfera celestial. Él deja atrás la casa de Laván, no por su propia fuerza o astucia, sino por el mandato explícito de Elohím (Gén 31:3). El encuentro inmediato con los Malajím de Elohím en Majaná-yim [Gén 32:2] valida que este viaje no es una huida, sino un movimiento redentor ordenado por el cielo. La Toráh enfatiza que la protección de la simiente del pacto es una prioridad celestial. La dualidad de los “Dos Campamentos” subraya que el pueblo de Elohím siempre está acompañado y rodeado por la corte celestial, especialmente en los momentos de mayor peligro (el inminente encuentro con Esav).

Relación con las Enseñanzas y la Obra de Yeshúa:

Yeshúa haMashíaj enseña esta misma protección y continuidad. En Juan 10:28-29, Él promete que nadie puede arrebatar a Sus seguidores de la mano del Padre. Esto es el cumplimiento de Majaná-yim. El campamento de Elohím (la protección, la redención de Yeshúa) rodea al campamento de Yisra’el (la Kehiláh Mesiánica). Su obra garantiza que el regreso a la herencia espiritual sea seguro. Además, el tema de la reconciliación en Mateo 18 subraya que, aunque la protección es divina, la responsabilidad humana de mantener la paz interna es crucial, una aplicación práctica del pacto de Gal’éd dentro de la nueva comunidad.

Conexión Temática con los Moedim de Elohím:

Este tema se conecta directamente con Pésaj y Sukkot.

  • Pésaj (Pascua): La partida de Ya’akov de Jarán es un Éxodo en miniatura. Es la liberación de un patriarca de la servidumbre y el engaño, una sombra del Éxodo de Mitsráyim. La ofrenda sacrificial (Zévaj) es una consagración antes de la partida, similar al sacrificio del Cordero de Pésaj que antecede la liberación de Yisra’el. Yeshúa es nuestro Cordero de Pésaj, cuya sangre marca la separación definitiva entre la vida en el “exilio” y la vida en el Reino.
  • Sukkot (Fiesta de los Tabernáculos): La idea de Majaná-yim (campamentos) y el viaje de Ya’akov se relaciona intrínsecamente con Sukkot, la Moed (Tiempo Señalado) de la peregrinación y la morada divina. El pueblo de Elohím mora en Sukkot (tabernáculos) para recordar su viaje por el desierto, siempre dependientes de la Shejináh y los Malajím que los rodearon. Yo creo que Majaná-yim es una visión profética del cumplimiento de Sukkot: la certeza de que el campamento de Elohím (Yeshúa mismo) está en medio de Su pueblo mientras peregrinan a la herencia.

8. Descubriendo a Mashíaj en cada Aliyah.

Yo veo que esta Aliyáh, con su énfasis en el pacto y la protección, está impregnada de revelaciones mesiánicas.

Profecías Mesiánicas y Reflexión:

La profecía aquí es más bien un patrón redentor que un verso literal. La necesidad de un Juez que vigile el pacto de Mitzpáh [Gén 31:49] y la dependencia del campamento de Malajím [Gén 32:2] apuntan al Mashíaj. El Mesías es el Juez (Isaías 11:3-4) y el Comandante de las huestes celestiales.

Métodos para descubrir al Mashíaj:

  • Tipos (Tipologías):
    • Ya’akov como Tipo de Yisra’el: Ya’akov, dejando el exilio de Jarán con una familia numerosa y volviendo a la tierra, es un tipo de la redención final de Yisra’el de la diáspora. Yeshúa es el catalizador de este regreso y el Pastor de Yisra’el.
    • Gal’éd/Mitzpáh como Tipo del Pacto Renovado: El montón y la atalaya son el testimonio de la separación y la paz. El Madero de Yeshúa es el Gal’éd supremo, el poste de testimonio que nos separa del reino de las tinieblas y es la Mitzpáh donde Adonái y Yeshúa vigilan el cumplimiento de la redención.
  • Sombras (Tzelalim) y Patrones Redentores (Tavnitot):
    • El Patrón de Confrontación y Revelación: Ya’akov se reconcilia con Laván (lo pequeño), y luego recibe la visión de Majaná-yim para prepararse para la confrontación con Esav (lo grande, un tipo de las naciones). Este patrón es el de Yeshúa: primero trae la paz a Su Kehiláh (Mateo 18, reconciliación), luego revela Su poder y autoridad (Su resurrección y presencia omnisciente) para preparar a la Kehiláh para la confrontación con el mundo.
  • Eventos Simbólicos:
    • Majaná-yim (Dos Campamentos): Este es un evento simbólico de la Encarnación Mesiánica. En Yeshúa, el campamento celestial (Su Divinidad) y el campamento terrenal (Su humanidad) se encuentran. Él es el vínculo entre ambos, el lugar donde el cielo toca la tierra, manifestando Su naturaleza dual como el Mashíaj ben David y el MarYah (Señor).
  • Cumplimientos Tipológicos en el Brit Hadasháh:
    • El cumplimiento más claro se encuentra en la promesa de Yeshúa de estar “en medio de ellos” [Mateo 18:20]. El campamento de Elohím no es un lugar geográfico distante, sino la presencia misma de Yeshúa en la Kehiláh. Él es el Jefe de los Malajím, la Shejináh manifestada, haciendo de la asamblea mesiánica el verdadero Majaná-yim espiritual en la era del Nuevo Pacto.

9. Midrashim, Targumim, Textos Fuentes y Apócrifos. (Cito Fuentes)

Midrashim Relevantes:

  • Bereshit Rabbah 74:17: Los Sabios discuten la súplica de Laván a Adonái en Mitzpáh [Gén 31:49]. El Midrash a menudo sugiere que Laván, a pesar de sus palabras de paz, mantenía una intención malvada de dañar a Ya’akov y solo el temor a Elohím lo detenía. Esto subraya la necesidad de un juramento externo e inviolable, un pacto supervisado divinamente, que yo creo es el fundamento del Pacto Renovado: su validez no depende de la voluntad humana, sino de la fidelidad de Yeshúa.
  • Bereshit Rabbah 75:4: Sobre Majaná-yim. Se narra que los Malajím de Eretz Yisra’el salieron a recibir a Ya’akov cuando este regresaba de Jarán. Esto enfatiza la naturaleza de la Tierra Prometida como un espacio sagrado, donde la soberanía de Elohím se manifiesta con la presencia de Sus ejércitos.

Targumín que arrojan luz:

  • Targum Onkelos (Gén 31:47): Traduce fielmente Yegar Sahadutá (Arameo) como “montón de testimonio.” El Targum confirma la identidad lingüística dual y la función legal del montón de piedras, un punto clave para entender que este era un contrato legalmente vinculante bajo la vigilancia de Elohím.
  • Targum Pseudo-Yonatán (Gén 32:2): Este Targum es mucho más expansivo. Al describir el encuentro en Majaná-yim, detalla que los Malajím venían en cuatro campamentos (no solo dos): uno que lo acompañó fuera de la Tierra, uno para el viaje, uno para el encuentro con Esav, y el que lo recibiría al entrar. Esto hiperboliza la protección divina, mostrando la creencia de los primeros siglos en una protección angelical por fases, una verdad que se confirma en el Brit Hadasháh: los Malajím sirven a los herederos de la salvación (Hebreos 1:14).

Notas sobre libros apócrifos:

  • Libro de Jubileos (Capítulos 29-30): Aunque no cita directamente Gal’éd o Majaná-yim, enfatiza la pureza de Ya’akov en contraste con el paganismo de Jarán. Subraya la idea de que Ya’akov regresa a la tierra para cumplir la Toráh de sus padres, lo que complementa el acto del Zévaj (sacrificio) como un acto de purificación y preparación para la santidad de la tierra.

10. Mandamientos Encontrados o principios y valores.

Aunque la Aliyáh no contiene Mitzvot (Mandamientos) formales codificados en la Toráh de Moshéh, sí establece principios éticos y legales fundamentales que son la base de la justicia y la comunidad, y que yo veo que son ratificados en el Brit Hadasháh.

  1. Honrar los Pactos (Gén 31:44, 52): El principio de emet (verdad) y emunáh (fidelidad). Una vez que se establece un pacto o una frontera (Gal’éd/Matsevah), no debe ser violado, especialmente “para mal” (le-ra’áh).
    • Aplicación en el Brit Hadasháh: Yeshúa eleva este principio a la fidelidad del corazón. La seriedad de un pacto es tan grande que Su enseñanza sobre no jurar (Mateo 5:33-37) busca eliminar la necesidad de testigos externos, exigiendo que la palabra de uno sea el pacto mismo. Nosotros estamos en el Nuevo Pacto, que es inquebrantable gracias a la fidelidad de Yeshúa.
  2. No Testificar Falsamente / No Engañar al Prójimo (Gén 31:50): La apelación a Elohím como testigo de que Ya’akov no maltratará a sus esposas ni tomará otras mujeres mientras Laván esté ausente es una sombra del mandamiento contra el falso testimonio (Éxodo 20:16).
    • Aplicación en el Brit Hadasháh: Mateo 18:16 exige dos o tres testigos para establecer un asunto, reafirmando el principio legal de la Toráh, pero con un propósito redentor: la restauración del hermano, no solo el castigo. El valor es la veracidad y la transparencia dentro de la Kehiláh.
  3. El Principio de la Reconciliación (Gén 31:55; 32:1): La despedida con bendición (va-Yevárej) entre Laván y Ya’akov, aunque forzada, es un valor de buscar el cierre y la paz antes de la separación final.
    • Aplicación en el Brit Hadasháh: El centro de Mateo 18:15 es “ganar a tu hermano” (yeṯártt lāḵ l’aḥūḵ). El proceso no es un castigo, sino la máxima expresión de la Mitzvah de amar al prójimo. La meta es la paz, la Shlom, incluso con aquellos que nos han ofendido.

11. Preguntas de Reflexión.

Propongo 5 preguntas para invitar a un estudio y debate profundo:

  1. Si el pacto de Gal’éd y Mitzpáh fue necesario porque Laván y Ya’akov no confiaban el uno en el otro, ¿cómo se manifiesta la necesidad de que Yeshúa sea nuestra Mitzpáh (Atalaya/Vigilante) en el Pacto Renovado, y qué implicaciones tiene esto para la Emunáh (fidelidad) de la Kehiláh?
  2. Ya’akov ofrece un Zévaj (sacrificio) en el monte antes de separarse de la gente de Laván. ¿Cómo podemos tipificar este Zévaj como una preparación espiritual para el inminente encuentro con el peligro (Esav), y de qué manera la ofrenda de Yeshúa nos capacita para enfrentar las “pruebas” de la vida?
  3. El encuentro con los Malajím en Majaná-yim ocurre inmediatamente después de la partida de Laván. ¿Qué nos enseña este orden narrativo sobre la relación entre nuestra separación del mundo (Jarán) y la activación de la protección y asistencia del campamento de Elohím?
  4. El pasaje de Mateo 18:15-20 establece la autoridad de la Kehiláh para “atar y desatar”. Considerando el contexto rabínico de esta frase, ¿cómo se relaciona la autoridad de la Kehiláh Mesiánica con la soberanía de Yeshúa haMashíaj sobre la Toráh (Halajá) y cómo evita esto que la Kehiláh se convierta en una fuente de ley autónoma, separada de Mashíaj?
  5. Oseas 12-14 llama a Yisra’el a regresar y ser sanado para florecer. ¿De qué manera la reconciliación interpersonal enseñada por Yeshúa (Mateo 18) es un acto de Teshuváh que conduce a la sanidad y al florecimiento prometido en la Haftaráh, y cómo se relaciona esto con la naturaleza Ejad (Una) del plan de Elohím?

12. Resumen de la Aliyáh.

Esta Aliyáh final de Vayetzé relata la culminación de la tensa convivencia de Ya’akov con Laván en Jarán, un período de exilio y formación. La porción se centra en el establecimiento de un pacto de separación en el monte, simbolizado por el Gal’éd y la Matsevah, y vigilado por Adonái (Mitzpáh). Este pacto legalmente vinculante y bilingüe (Hebreo/Arameo) asegura que Laván no agredirá a Ya’akov. El patriarca sella su partida con un Zévaj (sacrificio) de consagración. Inmediatamente después, al regresar a la Tierra Prometida, Elohím le confirma Su protección con la aparición de una hueste de Malajím en Majaná-yim (Dos Campamentos), una señal de que el viaje de regreso es divinamente asistido.

Aplicación en Mashíaj:

La Aliyáh establece el patrón de la protección del pacto. Yeshúa haMashíaj es nuestro Gal’éd y Mitzpáh, el mediador del Nuevo Pacto que nos separa definitivamente de la esclavitud del mundo. Su sacrificio es el Zévaj definitivo. La promesa de Su Presencia en medio de Su Kehiláh (Mateo 18:20) cumple la visión de Majaná-yim, asegurando que los creyentes en Yeshúa están siempre en el campamento terrenal rodeados por el campamento celestial. La enseñanza del Brit Hadasháh sobre la reconciliación es la aplicación del espíritu de paz del pacto de Gal’éd a las relaciones internas de la comunidad redimida por Mashíaj.


13. Tefiláh de la Aliyáh.

Adonái Yeshúa haMashíaj, MarYah, Juez y Vigilante de nuestro pacto.

Elevamos nuestra voz a Ti, Elohím de Avraham, Yitsjak y Ya’akov, reconociendo que Tú has sido nuestra Mitzpáh, nuestra Atalaya fiel en los caminos difíciles de nuestro “Jarán” espiritual. Te damos gracias por Tu mano que nos liberó de todo engaño y de toda servidumbre.

Te pedimos, Oh Rey de Yisra’el, que Tu Presencia sea siempre nuestro Majaná-yim. Que Tu campamento de Malajím nos rodee en la transición, en los momentos de temor y en los encuentros difíciles de la vida, así como acompañaste a nuestro padre Ya’akov.

Ayúdanos a ser pacificadores en el espíritu de Tu Toráh y Tu Reino. Danos la gracia de buscar la reconciliación con el corazón de un hermano, para que Tu Presencia (Shejináh) se manifieste en medio de nuestra Kehiláh cuando nos reunimos en Tu Nombre.

Que el Gal’éd que has levantado en el Madero se mantenga firme, separándonos de la maldad para siempre y asegurando nuestra paz. Fortalécenos para que nuestra palabra sea firme y nuestro pacto contigo sea inquebrantable, pues eres el Ejad, el Único que ata el cielo y la tierra.

En el Nombre poderoso de Yeshúa haMashíaj, nuestro Mesías y Rey.

Amén.


Más Recursos del Reino de Yeshúa HaMashíaj.

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