Leer o Descargar PDF - Parashá 05 Jayei Sara – Aliyáh 1

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Aliyah 1 Gén 23:1-16
1 Reyes 1:1-31 (La Muerte de David)
Hebreos 11:13-16 (Los Patriarcas Buscaron una Patria Celestial)

¡Shalom amados del Reino de Yeshúa! Es un privilegio inmenso comenzar este estudio profundo de la Toráh, una luz que guía nuestros pasos hacia la verdad revelada en Yeshúa haMashíaj. La porción de esta semana, Parashá #05, Jaiéi Saráh (חַיֵּי שָׂרָה), “La Vida de Saráh,” nos transporta a momentos cruciales en la narrativa patriarcal. La verdad es que, aunque el nombre de la Parashá evoca la “vida” de Saráh, el contenido principal se centra en su fallecimiento, el entierro, y los pasos que Avraham toma para asegurar el futuro de la promesa a través de Yitzjak, incluyendo la adquisición de la Cueva de Majpeláh y la búsqueda de una esposa. Creo que en estos eventos podemos ver, de una manera muy palpable, los patrones redentores de nuestro Adonái.


1. Bereshit – Génesis 23:1-16

La primera Aliyáh es, la verdad, muy emotiva, narrando el fin de la vida de Saráh Imenu (nuestra madre Saráh) y la diligencia de Avraham para asegurar su entierro. Es un texto fundacional, creo yo, para entender la conexión de la promesa con la tierra.

Texto Hebreo (a)Palabra Hebrea (b)Fonética (b)Traducción Palabra por Palabra (b)Traducción Literal del Verso (c)
וַיִּהְיוּוַיִּהְיוּVa-yi-h’yúY fueronY fueron los días de la vida de Saráh ciento veinte y siete años; los años de la vida de Saráh.
חַיֵּיחַיֵּיJa-ye-yéDías de vida de
שָׂרָהשָׂרָהSa-ráhSaráh
מֵאָהמֵאָהMe-áhCien
שָׁנָהשָׁנָהSha-náhAño
וְעֶשְׂרִיםוְעֶשְׂרִיםVe-es-rímY veinte
שָׁנָהשָׁנָהSha-náhAño
וְשֶׁבַעוְשֶׁבַעVe-shé-vaY siete
שָׁנִיםשָׁנִיםSha-nímAños
חַיֵּיחַיֵּיJa-ye-yéVida de
שָׂרָהשָׂרָהSa-ráhSaráh
וַתָּמָתוַתָּמָתVa-ta-mátY murióY murió Saráh en Kiryat-Arbá (ella es Jevrón) en la tierra de Kena’an; y vino Avraham a lamentar por Saráh y a llorarla.
שָׂרָהשָׂרָהSa-ráhSaráh
בְּקִרְיַתבְּקִרְיַתBe-Kir-yátEn Kiryat
אַרְבַּעאַרְבַּעAr-báArba
הִואהִואHiElla es
חֶבְרוֹןחֶבְרוֹןJe-vrónJevrón
בְּאֶרֶץבְּאֶרֶץBe-é-retzEn tierra de
כְּנַעַןכְּנַעַןKe-ná-anKena’an
וַיָּבֹאוַיָּבֹאVa-yá-voY vino
אַבְרָהָםאַבְרָהָםAv-ra-hámAvraham
לִסְפֹּדלִסְפֹּדLis-pódA lamentar
לְשָׂרָהלְשָׂרָהLe-Sa-ráhPor Saráh
וְלִבְכֹּתָהּוְלִבְכֹּתָהּVe-liv-ko-táhY a llorarla
וַיָּקָםוַיָּקָםVa-yá-qomY se levantóY se levantó Avraham de sobre el rostro de su muerto y habló a los hijos de Jet, diciendo:
אַבְרָהָםאַבְרָהָםAv-ra-hámAvraham
מֵעַלמֵעַלMe-álDe sobre
פְּנֵיפְּנֵיPe-néRostro de
מֵתוֹמֵתוֹMe-tóSu muerto
וַיְדַבֵּרוַיְדַבֵּרVa-ye-da-bérY habló
אֶלאֶלElA
בְּנֵי־חֵתבְּנֵי־חֵתBe-né-JétHijos de Jet
לֵאמֹרלֵאמֹרLe-mórDiciendo
גֵּרגֵּרGerExtranjeroExtranjero y residente yo soy con vosotros; dadme posesión de sepultura de entre vosotros, y sepultaré a mi muerto de delante de mí.
וְתוֹשָׁבוְתוֹשָׁבVe-to-shávY residente
אָנֹכִיאָנֹכִיA-nó-jíYo soy
עִמָּכֶםעִמָּכֶםIm-ma-jémCon vosotros
תְּנוּתְּנוּTe-núDad
לִילִיA mí
אֲחֻזַּתאֲחֻזַּתA-ju-zátPosesión de
קֶבֶרקֶבֶרQé-verSepultura
עִמָּכֶםעִמָּכֶםIm-ma-jémCon vosotros
וְאֶקְבְּרָהוְאֶקְבְּרָהVe-eq-be-ráhY sepultaré
מֵתִימֵתִיMe-tíMi muerto
מִלְּפָנָימִלְּפָנָיMil-le-fa-náiDe delante de mí
וַיַּעֲנוּוַיַּעֲנוּVa-ya-a-núY respondieronY respondieron los hijos de Jet a Avraham, diciendo:
בְנֵי־חֵתבְנֵי־חֵתBe-né-JétHijos de Jet
אֶת־אַבְרָהָםאֶת־אַבְרָהָםEt-Av-ra-hámA Avraham
לֵאמֹרלֵאמֹרLe-mórDiciendo
שְׁמָעֵנוּשְׁמָעֵנוּShe-ma-e-nuEscúchanosEscúchanos, Adoní, tú eres un Príncipe de Elohím en medio de nosotros; en lo mejor de nuestras sepulturas sepulta a tu muerto; ninguno de nosotros impedirá de ti su sepultura para sepultar a tu muerto.
אֲדֹנִיאֲדֹנִיA-do-níMi Adón (Señor)
נְשִׂיאנְשִׂיאNe-síPríncipe de
אֱלֹהִיםאֱלֹהִיםE-lo-hímElohím
אַתָּהאַתָּהAt-táh
בְּתוֹכֵנוּבְּתוֹכֵנוּBe-to-jé-nuEn medio de nosotros
בְּמִבְחַרבְּמִבְחַרBe-miv-járEn lo mejor de
קְבָרֵינוּקְבָרֵינוּQe-va-ré-nuNuestras sepulturas
קְבֹרקְבֹרQe-vórSepulta
אֶת־מֵתֶךָאֶת־מֵתֶךָEt-me-té-jaA tu muerto
אִישׁאִישׁIshHombre
מִמֶּנּוּמִמֶּנּוּMim-mén-nuDe entre nosotros
אֶת־קִבְרוֹאֶת־qiv-róEt-qiv-róSu sepultura
לֹא־יִכְלֶהלֹא־יִכְלֶהLo-yij-léNo retendrá
מִמְּךָמִמְּךָMim-mé-jaDe ti
לִקְבֹּרלִקְבֹּרLiq-bórPara sepultar
אֶת־מֵתֶךָאֶת־מֵתֶךָEt-me-té-jaA tu muerto
וַיָּקָםוַיָּקָםVa-yá-qomY se levantóY se levantó Avraham e hizo reverencia al pueblo de la tierra, a los hijos de Jet.
אַבְרָהָםאַבְרָהָםAv-ra-hámAvraham
וַיִּשְׁתַּחוּוַיִּשְׁתַּחוּVa-yish-ta-júE hizo reverencia
לְעַםלְעַםLe-amAl pueblo de
הָאָרֶץהָאָרֶץHa-á-retzLa tierra
לִבְנֵי־חֵתלִבְנֵי־חֵתLiv-né-JétA los hijos de Jet
וַיְדַבֵּרוַיְדַבֵּרVa-ye-da-bérY hablóY habló con ellos, diciendo: Si está en vuestro ánimo sepultar a mi muerto de delante de mí, escuchadme e interceded por mí con Efrón hijo de Tzójar.
אִתָּםאִתָּםIt-támCon ellos
לֵאמֹרלֵאמֹרLe-mórDiciendo
אִם־יֵשׁאִם־יֵשׁIm-yeshSi hay
אֶת־נַפְשְׁכֶםאֶת־naf-she-jémEt-naf-she-jémEn vuestro alma
לִקְבֹּרלִקְבֹּרLiq-bórPara sepultar
אֶת־מֵתִיאֶת־me-tíEt-me-tíA mi muerto
מִלְּפָנָימִלְּפָנָיMil-le-fa-náiDe delante de mí
שְׁמָעוּנִישְׁמָעוּנִיShe-ma-ú-niEscuchadme
וּפִגְעוּ־לִיוּפִגְעוּ־לִיU-fig-ú-liE interceded por mí
בְּעֵפְרוֹןבְּעֵפְרוֹןBe-e-frónCon Efrón
בֶּן־צֹחַרבֶּן־צֹחַרBen-Tzó-jarHijo de Tzójar
וְיִתֶּן־לִיוְיִתֶּן־לִיVe-yi-ten-líY que me déY que me dé la cueva de Majpeláh que le pertenece, que está en la orilla de su campo; por el precio total de plata que me la dé en posesión de sepultura en medio de vosotros.
אֶת־מְעָרַתאֶת־me-a-rátEt-me-a-rátA la cueva de
הַמַּכְפֵּלָההַמַּכְפֵּלָהHa-Maj-pe-láhLa Majpeláh
אֲשֶׁר־לוֹאֲשֶׁר־לוֹA-sher-lóQue es de él
אֲשֶׁראֲשֶׁרA-sherQue
בִּקְצֵהבִּקְצֵהBiq-tzéhEn el borde de
שָׂדֵהוּשָׂדֵהוּSa-de-húSu campo
בְּכֶסֶףבְּכֶסֶףBe-jé-sefPor plata
מָלֵאמָלֵאMa-léPlena (total)
יִתְּנֶנָּהיִתְּנֶנָּהYit-te-nén-nahMe la dé
לִילִיA mí
בְּתוֹכְכֶםבְּתוֹכְכֶםBe-toj-jémEn medio de vosotros
לַאֲחֻזַּתלַאֲחֻזַּתLa-a-ju-zátComo posesión de
קָבֶרקָבֶרQá-verSepultura
וְעֵפְרוֹןוְעֵפְרוֹןVe-e-frónY EfrónY Efrón estaba sentado en medio de los hijos de Jet; y respondió Efrón el Jití a Avraham a oídos de los hijos de Jet, de todos los que entraban por la puerta de su ciudad, diciendo:
יֹשֵׁביֹשֵׁבYo-shevSentado
בְּתוֹךְבְּתוֹךְBe-tojEn medio de
בְּנֵי־חֵתבְּנֵי־חֵתBe-né-JétHijos de Jet
וַיַּעַןוַיַּעַןVa-yá-anY respondió
עֶפְרוֹןעֶפְרוֹןE-frónEfrón
הַחִתִּיהַחִתִּיHa-Ji-tíEl Jití
אֶת־אַבְרָהָםאֶת־אַבְרָהָםEt-Av-ra-hámA Avraham
בְּאָזְנֵיבְּאָזְנֵיBe-oz-néA oídos de
בְנֵי־חֵתבְּנֵי־חֵתBe-né-JétHijos de Jet
לְכֹללְjólLe-jólA todos
בָּאֵיבָּאֵיBa-eLos que entraban
שַׁעַרשַׁעַרShá-arPuerta de
עִירוֹעִירוֹI-róSu ciudad
לֵאמֹרלֵאמֹרLe-mórDiciendo
לֹא־אֲדֹנִילֹא־אֲדֹנִיLo-A-do-níNo, mi AdónNo, mi Adón, escúchame; el campo te he dado, y la cueva que en él está, a ti te la he dado; a la vista de los hijos de mi pueblo te la he dado; sepulta a tu muerto.
שְׁמָעֵנִישְׁמָעֵנִיShe-ma-e-níEscúchame
הַשָּׂדֶההַשָּׂדֶהHa-sa-déhEl campo
נָתַתִּינָתַתִּיNa-tat-tíHe dado
לָךְלָךְLajA ti
וְהַמְּעָרָהוְהַמְּעָרָהVe-ha-me-a-ráhY la cueva
אֲשֶׁר־בּוֹאֲשֶׁר־boA-sher-boQue en él
לָךְלָךְLajA ti
נָתַתִּינָתַתִּיNa-tat-tíHe dado
לְעֵינֵילְעֵינֵיLe-e-néA la vista de
בְנֵי־עַמִּיבְנֵי־עַמִּיBe-né-am-míHijos de mi pueblo
נְתַתִּיהָנְתַתִּיהָNe-tat-tí-haTe la he dado
קְבֹרקְבֹרQe-vórSepulta
אֶת־מֵתֶךָאֶת־מֵתֶךָEt-me-té-jaA tu muerto
וַיִּשְׁתַּחוּוַיִּשְׁתַּחוּVa-yish-ta-júY se hizo reverenciaY se hizo reverencia Avraham ante el pueblo de la tierra.
אַבְרָהָםאַבְרָהָםAv-ra-hámAvraham
לִפְנֵילִפְנֵיLif-néDelante de
עַםעַםAmPueblo de
הָאָרֶץהָאָרֶץHa-á-retzLa tierra
וַיְדַבֵּרוַיְדַבֵּרVa-ye-da-bérY hablóY habló a Efrón a oídos del pueblo de la tierra, diciendo: Pero si tú quieres, escúchame; te daré el precio de la plata del campo; tómala de mí, y sepultaré a mi muerto allí.
אֶל־עֶפְרוֹןאֶל־עֶפְרוֹןEl-E-frónA Efrón
בְּאָזְנֵיבְּאָזְנֵיBe-oz-néA oídos de
עַםעַםAmPueblo de
הָאָרֶץהָאָרֶץHa-á-retzLa tierra
לֵאמֹרלֵאמֹרLe-mórDiciendo
אַךְאַךְAjPero
אִםאִםImSi
לוּלוּLuQuieres
אַתָּהאַתָּהAt-táh
שְׁמָעֵנִישְׁמָעֵנִיShe-ma-e-níEscúchame
נָתַתִּינָתַתִּיNa-tat-tíHe dado
כֶּסֶףכֶּסֶףKé-sefPlata
הַשָּׂדֶההַשָּׂדֶהHa-sa-déhDel campo
קַחקַחQajToma
מִמֶּנִּימִמֶּנִּיMim-mén-níDe mí
וְאֶקְבְּרָהוְאֶקְבְּרָהVe-eq-be-ráhY sepultaré
אֶת־מֵתִיאֶת־מֵתִיEt-me-tíA mi muerto
שָׁמָּהשָׁמָּהShám-mahAllí
וַיַּעַןוַיַּעַןVa-yá-anY respondióY respondió Efrón a Avraham, diciendo:
עֶפְרוֹןעֶפְרוֹןE-frónEfrón
אֶת־אַבְרָהָםאֶת־אַבְרָהָםEt-Av-ra-hámA Avraham
לֵאמֹרלֵאמֹרLe-mórDiciendo
אֲדֹנִיאֲדֹנִיA-do-níMi AdónMi Adón, escúchame, una tierra de cuatrocientos shéqel de plata, ¿qué es esto entre yo y tú? Sepulta, pues, a tu muerto.
שְׁמָעֵנִישְׁמָעֵנִיShe-ma-e-níEscúchame
אֶרֶץאֶרֶץÉ-retzTierra
אַרְבַּעאַרְבַּעAr-báCuatrocientos
מֵאֹתמֵאֹתMe-ótCientos
כֶּסֶףכֶּסֶףKé-sefPlata
בֵּינִיבֵּינִיBe-níEntre yo
וּבֵינֶךָוּבֵינֶךָU-ve-né-jaY entre tú
מַה־הִואמַה־הִואMah-hiQué es esto
אֶת־מֵתְךָאֶת־me-te-jáEt-me-te-jáA tu muerto
קְבֹרקְבֹרQe-vórSepulta
וַיִּשְׁמַעוַיִּשְׁמַעVa-yish-máY escuchóY escuchó Avraham a Efrón; y pesó Avraham a Efrón la plata que había hablado a oídos de los hijos de Jet, cuatrocientos shéqel de plata, moneda aceptada por el mercader.
אַבְרָהָםאַבְרָהָםAv-ra-hámAvraham
אֶל־עֶפְרוֹןאֶל־עֶפְרוֹןEl-E-frónA Efrón
וַיִּשְׁקֹלוַיִּשְׁקֹלVa-yish-qólY pesó
אַבְרָהָםאַבְרָהָםAv-ra-hámAvraham
לְעֶפְרֹןלְעֶפְרֹןLe-E-frónA Efrón
אֶת־הַכֶּסֶףאֶת־ha-ké-sefEt-ha-ké-sefA la plata
אֲשֶׁראֲשֶׁרA-sherQue
דִּבֶּרדִּבֶּרDib-bérHabló
בְּאָזְנֵיבְּאָזְנֵיBe-oz-néA oídos de
בְנֵי־חֵתבְּנֵי־חֵתBe-né-JétHijos de Jet
אַרְבַּעאַרְבַּעAr-báCuatrocientos
מֵאוֹתמֵאוֹתMe-ótCientos
שֶׁקֶלשֶׁקֶלShé-qelShéqel
כֶּסֶףכֶּסֶףKé-sefPlata
עֹבֵרעֹבֵרO-vérQue pasa (aceptado)
לַסֹּחֵרלַסֹּחֵרLas-so-jérPor el mercader

2. Haftaráh: 1 Reyes 1:1-31 (La Muerte de David)

La Haftaráh seleccionada, 1 Reyes 1:1-31, o sea, el inicio del fin de la vida del Rey David, creo yo, establece un eco temático fascinante con la Parashá. No es una coincidencia, para nada.

Comentario Mesiánico

La Haftaráh describe el final de la vida del Rey David y la transferencia de la autoridad mesiánica a su hijo Shelomóh (Salomón). La Parashá, Jaiéi Saráh, comienza con la muerte de Saráh y el aseguramiento del futuro de la promesa a través de Yitzjak, incluyendo la compra de la tierra. Ambos textos tratan de la transición de la promesa y la continuidad del pacto en el lecho de muerte.

  • Conexión con la Parashá: Avraham, el patriarca, asegura una posesión permanente en la Tierra Prometida (la cueva de Majpeláh) para el linaje. David, el rey, en su ancianidad, asegura la continuidad del trono para su linaje (Shelomóh). Ambas acciones son cruciales para la preservación de la promesa de Adonái: la Tierra (Avraham) y el Trono (David). O sea, estamos viendo un patrón: el cuerpo mortal debe dar paso al cumplimiento de la promesa eterna.
  • Relación con las Promesas Mesiánicas: La Haftaráh subraya la promesa del Trono Davídico (נְשִׂיא אֱלֹהִים – Nesi Elohím, Príncipe de Elohím). El pacto con David (2 Samuel 7) promete que su descendencia reinaría para siempre. Este es el fundamento de la esperanza mesiánica. Yeshúa haMashíaj es el “Hijo de David” por excelencia. El caos que pudo haber surgido con Adoniyáh (1 Reyes 1) es un tipo, una sombra, del intento de las fuerzas de la oscuridad de usurpar el Reino de Elohím. Shelomóh (cuyo nombre significa “paz”) es un tipo del Mashíaj que trae la paz y establece el Templo. Yeshúa, en Su primera venida, estableció las bases del Reino; en Su regreso, como el verdadero Shelomóh (Príncipe de Paz), establecerá Su trono en Yerushaláyim por siempre.

Aplicación Espiritual

La Haftaráh, al igual que la Parashá, nos recuerda que nuestra fe no está ligada a la vida temporal de una persona, por importante que sea, sino a la fidelidad eterna del Pacto de Adonái.

  • Nosotros, los creyentes en Yeshúa, somos la Kehiláh del Nuevo Pacto. La ancianidad de David y la muerte de Saráh nos enseñan sobre la transitoriedad de la vida terrenal y la necesidad de asegurar nuestra herencia eterna. Avraham pagó un precio completo por la tierra; Yeshúa pagó el precio completo ($400 shéqel$ de plata en Génesis 23:16, un tipo del precio completo de la redención) por nuestra herencia celestial.
  • La aplicación es sencilla, la verdad: debemos estar vigilantes (como Natán y Bat-Sheva) para asegurar que la voluntad del Rey (Adonái), que es Yeshúa, sea cumplida en nuestras vidas y en la Kehiláh, resistiendo cualquier intento de “usurpación” de la esperanza mesiánica. Es una llamada a la fidelidad inquebrantable al plan de redención de Elohím, cuyo centro es Yeshúa, el Mesías que reina desde el linaje de David.

3. Brit Hadasháh: Hebreos 11:13-16 (Los Patriarcas Buscaron una Patria Celestial)

El pasaje del Brit Hadasháh de Hebreos 11:13-16 ofrece una lente mesiánica y celestial para interpretar la vida de los patriarcas, incluyendo el evento central de Jaiéi Saráh.

(Peshitá, Siríaca Oriental)

Texto Arameo (a)Palabra Aramea (b)Fonética (Siríaca Oriental) (b)Traducción Palabra por Palabra (b)Traducción Literal del Verso (c)
ܒܗܝܡܢܘܬܐܒܗܝܡܢܘܬܐb’haymanutáCon feCon fe murieron todos estos, y no recibieron el cumplimiento de la promesa, sino que desde lejos la vieron, y creyeron, y se alegraron; y confesaron que eran extranjeros y residentes en la tierra.
ܡܝܬܘܡܝܬܘmitúMurieron
ܟܠܗܘܢܟܠܗܘܢkulhónTodos ellos
ܗܠܝܢܗܠܝܢhalénEstos
ܘܠܐܘܠܐw’láY no
ܢܣܒܘܢܣܒܘn’savúRecibieron
ܫܘܘܕܝܗܫܘܘܕܝܗshuwdáyhaLa promesa
ܐܠܐܐܠܐeláSino
ܡܢܡܢmenDe
ܪܘܚܩܐܪܘܚܩܐrujqáLejos
ܚܙܝܘܗܝܚܙܝܘܗܝjzáyúhiLa vieron
ܘܗܝܡܢܘܘܗܝܡܢܘw’háyemnúY creyeron
ܘܚܕܝܘܘܚܕܝܘw’jadíúY se alegraron
ܘܐܘܕܝܘܘܐܘܕܝܘw’ódíúY confesaron
ܥܠܥܠ‘alSobre
ܢܦܫܗܘܢܢܦܫܗܘܢnafshóhónSus almas
ܕܐܟܣܢܝܐܕܐܟܣܢܝܐd’ajsenáyáQue (son) extranjeros
ܐܢܘܢܐܢܘܢínúnEllos son
ܘܬܘܬܒܐܘܬܘܬܒܐw’tawtuváY residentes
ܐܪܥܐܐܪܥܐar‘áEn la tierra

Comentarios Exhaustivos

Conexión con la Toráh y Haftaráh:

La verdad es que Hebreos 11 es la interpretación canónica de la vida de fe de Avraham y Saráh. El verso 13 de Hebreos se hace eco directo de Génesis 23:4, donde Avraham se describe a sí mismo como un “extranjero y residente” (גֵּר וְתוֹשָׁב – Ger ve-Tosháv) entre los hijos de Jet. El autor del Brit Hadasháh está diciendo: ese no fue solo un término legal para la compra de la tierra, ¡era una declaración teológica sobre su verdadera ciudadanía!

  • Avraham como “Ger ve-Tosháv”: Avraham fue llamado a dejar su tierra (Ur Kasdim), pero nunca poseyó plenamente la Tierra Prometida, excepto por esa porción funeraria. Este es el punto crucial: el acto de comprar Majpeláh no fue un fin en sí mismo; fue un depósito, una señal, de su derecho a la tierra, pero su esperanza trascendía ese pedazo de suelo. Estaba buscando una patria mejor, una celestial.
  • Cumplimiento en Yeshúa: Si Avraham, el “Padre de la Fe,” murió sin “recibir la promesa” (v. 13), es porque esa promesa solo se cumple completamente en Yeshúa haMashíaj. La Yerushaláyim Celestial (v. 10 y v. 16), es la ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Elohím, el Reino de Yeshúa. La posesión de Majpeláh es la sombra (Tzelalim), y la herencia del Reino de Mashíaj es la realidad.

Reflexión Mesiánica: La Deidad de Yeshúa

El Brit Hadasháh nos presenta a Yeshúa como el verdadero MarYah y el centro de todas las escrituras.

  • El Pacto Eterno: La “patria celestial” que buscan los patriarcas es la morada de MarYah (מָרְיָא – Adonái). Yeshúa, al ser la manifestación de Adonái Elohím Alef-Tav, es el objeto y el ejecutor del pacto. El autor de Hebreos (¡espero que no estemos siendo demasiado atrevidos!) sugiere que Elohím no se avergonzó de ser llamado Su Elohím (v. 16), porque Él es fiel para prepararles una ciudad. Esa fidelidad se encarna en Yeshúa.
  • Yeshúa, el Uno (אֶחָד – Ejad): En el Brit Hadasháh, Yeshúa es presentado como el Suma Sacerdote de un orden superior (Hebreos 7-10), y la cabeza de la Kehiláh, el nuevo Templo. El Elohím que hizo el pacto con Avraham es el mismo Yeshúa. Cuando el texto arameo usa MarYah, está refiriéndose a la Deidad de Yeshúa. La esperanza de Avraham no estaba en un “dios” menor, sino en la plenitud de Elohím, la cual se revela en Yeshúa. Su Madero no fue el fin, sino el pago por esa “patria celestial,” asegurando nuestra entrada, tal como Avraham aseguró la cueva de Majpeláh, pero con un alcance eterno.

4. Contexto Histórico y Cultural

La adquisición de la Cueva de Majpeláh no es solo una transacción inmobiliaria; es un acto fundacional con profundas implicaciones históricas, culturales y arqueológicas.

  • Periodo del Mishkán y el Templo: Tanto el Mishkán (Tabernáculo) como el Templo de Yerushaláyim se centraron en la presencia de Elohím (Shejináh) y el sistema sacrificial para la reconciliación. Majpeláh, sin embargo, es el primer pedazo de la Tierra Prometida que Avraham posee legalmente. Arqueológicamente, es el primer punto de anclaje físico de la promesa de Adonái a Su pueblo, un lugar de sepultura permanente que representa la certeza de la resurrección y la herencia final.
  • La Compra de Majpeláh (Génesis 23): El procedimiento de la venta se alinea con las costumbres legales del Segundo Milenio a.C. en el Próximo Oriente, reflejadas en textos de Mari y Nuzi. La transacción se lleva a cabo “en la puerta de la ciudad” (שַׁעַר עִירוֹ – Shá’ar Iró) (v. 10), el lugar de la corte, con testigos públicos (los Hijos de Jet), confirmando la legalidad. Avraham insiste en pagar el “precio total de plata (בְּכֶסֶף מָלֵא – Be-Késef Malé)” (v. 9), evitando cualquier obligación o reclamación futura. Esto demuestra la integridad y la seriedad de Avraham para asegurar la herencia.
  • Qumrán y Escritos Mesiánicos: Los textos de Qumrán (los Rollos del Mar Muerto) reflejan la intensa expectativa mesiánica en el tiempo del Segundo Templo, buscando el cumplimiento de las promesas de la Toráh. Para los nazarenos y los primeros creyentes mesiánicos, la historia de Avraham era la piedra angular. La tensión entre el ser “extranjero y residente” (Ger ve-Tosháv) en la tierra de Kena’an y la posesión de Majpeláh, resonaba fuertemente con su propia existencia: vivían en el mundo, pero su ciudadanía (como dice el Brit Hadasháh) estaba en los cielos. Veían a Avraham como el prototipo del peregrino de la fe, cuya esperanza se centró en la resurrección, un tema esencialmente mesiánico.
  • Textos Fuente de la Primera Aliyáh: El Targum Onkelos traduce Génesis 23:4 como “extranjero y residente temporal”. Este Targum enfatiza el estatus legal y transitorio de Avraham. La tradición rabínica y los Midrashim, por su parte, elevan Majpeláh como el lugar de enterramiento de Adam y Javáh (Adán y Eva), uniendo así el inicio de la humanidad y la redención de la promesa en un mismo sitio sagrado, o sea, es el lugar de donde salió la vida (Adán) y donde la promesa de vida eterna (resurrección) se ancla en la tierra.

5. Estudio, Comentarios y Conexiones Proféticas

Comentarios Rabínicos

  • Rashi: Señala que el versículo 1, al listar los años de Saráh como 100, 20 y 7, indica que a los 100 ella era tan sin pecado como a los 20, y a los 20 era tan hermosa como a los 7. Esta exégesis resalta la belleza moral y la juventud espiritual de Saráh hasta el final. Su nombre, Saráh (Princesa), se mantiene, lo que enfatiza su dignidad.
  • Midrashim: El Midrash Bereshit Rabbáh conecta la muerte de Saráh con el suceso del Aqedáh (la atadura de Yitzjak) en el capítulo anterior (Génesis 22). Dicen que cuando el Malaj del mal le informó a Saráh que Yitzjak casi había sido sacrificado, su alma salió de ella del shock. Esto subraya que los eventos de la vida de Avraham y Saráh no son aislados, sino que están intrínsecamente ligados a la promesa de la redención mesiánica.

Comentario Judío Mesiánico

  • La Muerte y la Vida: La Parashá se llama “La Vida de Saráh,” pero comienza con su muerte. ¡Qué paradoja! Para ser honesto, esto apunta a la enseñanza central de Yeshúa: “el que pierde su vida por causa de mí, la hallará”. La muerte de Saráh, el fin de la “vida” terrenal, es el catalizador para asegurar la posesión eterna de la tierra.
  • Yeshúa y el Precio Completo: Avraham pagó el “precio total de plata” por la cueva. Este es un tipo profético ineludible. Yeshúa haMashíaj pagó el “precio total” de Su propia vida en el Madero para comprarnos la herencia eterna. No lo aceptó como un “regalo” (como Efrón ofreció inicialmente), sino como una transacción legal y completa, asegurada por un precio incalculable, para que nuestra posesión sea irrevocable. Yeshúa no quiso una posesión temporal; Él aseguró la Ciudad de Elohím para siempre.

Notas de los Primeros Siglos

Los primeros escritos mesiánicos y nazarenos vieron en la figura de Avraham y en la compra de la tierra un patrón de la esperanza de la resurrección de los justos. Avraham aseguró un lugar para su “muerto” (Saráh) y para sí mismo, un testimonio de que la muerte no es el final. Yeshúa, siendo el primogénito de entre los muertos, hizo de la tumba (la cueva) solo un lugar de espera, no de permanencia. El enfoque en Majpeláh como lugar de sepultura es una afirmación de la fe en la vida después de la vida, central en la enseñanza del Mashíaj.

Anotaciones Gramaticales, Léxicas y Guematría

  • Guematría de “Kiryat-Arbá” (קִרְיַת אַרְבַּע): Significa “Ciudad de Cuatro.” Los sabios señalan que puede referirse a las cuatro parejas enterradas allí: Adám y Javáh, Avraham y Saráh, Yitzjak y Rivqáh, Ya’aqov y Le’áh. La guematría de אַרְבַּע (Arbá – cuatro) es 272. Esto, para mí, resalta la importancia del lugar como el ancla de la promesa patriarcal.
  • “Ger ve-Tosháv” (גֵּר וְתוֹשָׁב): Ger (גֵּר) denota un extranjero que reside sin derechos de tierra; Tosháv (וְתוֹשָׁב), un residente temporal con ciertos derechos. Avraham se identifica con ambos, mostrando su humildad legal pero su dignidad como “Príncipe de Elohím (נְשִׂיא אֱלֹהִים – Nesi Elohím)” (v. 6), una paradoja que solo el Mashíaj resuelve.

6. Análisis Profundo de la Aliyáh (Génesis 23:1-16)

Análisis y Comentario Judío y Mesiánico

La Aliyáh 1 establece el tono de la Parashá. Saráh, cuyo nombre significa “Princesa,” muere en Kiryat-Arbá (Jevrón). El luto de Avraham (וַיָּבֹא אַבְרָהָם לִסְפֹּד לְשָׂרָה וְלִבְכֹּתָהּ – Va-yávo Avraham lispód le-Saráh ve-livkotáh) es un acto de profundo respeto y amor. La subsequente negociación de Avraham con los Hijos de Jet es una clase magistral de diplomacia y tenacidad.

  • Avraham, el Nesi Elohím: Los hititas lo reconocen como “Nesi Elohím” (Príncipe de Elohím) (v. 6). Este es un título de inmensa dignidad y autoridad moral, incluso en una tierra extranjera. Avraham no actúa como un mendigo, sino con la autoridad que Adonái le ha conferido, aunque se presenta humildemente como un forastero.
  • La Adquisición Legal: Avraham insiste en la compra, no en el regalo. Si hubiera aceptado el regalo, la propiedad podría haber sido cuestionada. Al pagar el precio total ($400 shéqel$), él establece un derecho de propiedad absoluto e irrevocable. Esta transacción no solo es legal, sino que es un acto de fe en la promesa de que la tierra será para su descendencia. El cuerpo de Saráh es la semilla de la promesa plantada en la tierra de Kena’an.

Conexión con Haftaráh y Brit Hadasháh

  • La Haftaráh (David en su lecho de muerte) y la Aliyáh (muerte de Saráh) se centran en la transición de la autoridad y la herencia. David asegura el trono para Shelomóh; Avraham asegura la tierra para Yitzjak. Ambos actos son esenciales para la línea mesiánica.
  • El Brit Hadasháh (Hebreos 11:13-16) reinterpreta la posesión física de Majpeláh como un patrón celestial. La fe de Avraham no estaba en la tierra, sino en el Constructor de la Ciudad Celestial. Avraham, al comprar Majpeláh, estaba haciendo un juramento visible a una patria invisible, el Reino de Yeshúa haMashíaj. O sea, el acto terrenal apunta a la realidad eterna.

7. Tema Más Relevante de la Aliyáh

El Anclaje de la Promesa y la Herencia por Compra

El tema central de la Aliyáh 1 es la adquisición legal de la Cueva de Majpeláh como el primer punto de anclaje territorial de la Promesa del Pacto.

  • Importancia en la Toráh: Es vital porque transforma una promesa verbal y nómada en una posesión inalienable y física dentro de la Tierra Prometida. Marca el punto de inflexión donde la fe de Avraham, el vagabundo, se materializa en un derecho de propiedad eterno. La tierra es el regalo de Adonái, pero Avraham la “compra” con un precio completo, lo que subraya el principio de que la herencia es a la vez un regalo (promesa) y una posesión asegurada (compra).
  • Relación con las Enseñanzas de Yeshúa: Yeshúa haMashíaj es el cumplimiento de la herencia.
    • La Herencia Eterna: La herencia de la Tierra por parte de Israel es un tipo de la herencia del Reino de Elohím por parte de la Kehiláh. Yeshúa enseñó: “Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra” (Mateo 5:5). El manso Avraham, un “Príncipe de Elohím,” hereda el primer pedazo de tierra por medio de una compra legal.
    • El Precio de la Redención: Al pagar el precio completo, Avraham prefigura el costo infinito de nuestra redención, que no podía ser un regalo superficial, sino una compra irrevocable hecha por Yeshúa con Su propia vida. La compra de Majpeláh asegura un lugar de descanso para el cuerpo de Saráh y, por extensión, la esperanza de resurrección para el linaje.
  • Conexión con los Moedím (Tiempos Señalados):
    • Esta Parashá, con su tema de la muerte, el luto y la promesa de la herencia, se conecta con la esperanza de la resurrección central en el Mo’ed de Shavu’ot (Pentecostés) y, de manera más abstracta, con Pésaj. La muerte de Saráh es necesaria para que Yitzjak pueda continuar la promesa. De la misma manera, la muerte de Yeshúa, nuestro Cordero de Pésaj, fue necesaria para asegurar nuestra herencia y la vida del Nuevo Pacto, manifestada en la entrega del Ruaj Hakodesh en Shavu’ot. El anclaje en la tierra (Majpeláh) es una garantía de la Nueva Creación que traerá Yeshúa.

8. Descubriendo a Mashíaj en cada Aliyah

Profecías Mesiánicas y Reflexión

El versículo 6, donde los Hijos de Jet llaman a Avraham “Nesi Elohím (Príncipe de Elohím)”, es una profecía de título. Nesi es un título usado para el príncipe o gobernante en Israel (Ezequiel 34:24).

  • Título Profético: El título “Príncipe de Elohím” prefigura el título de “Príncipe de Paz” (Isaías 9:6) y el rol de Yeshúa haMashíaj como el verdadero y eterno Nesi, el Gobernante designado por Adonái. Avraham es un embajador; Yeshúa es el Rey-Sacerdote mismo.

Métodos para Descubrir al Mashíaj

MétodoAplicación a Génesis 23:1-16Cumplimiento en el Brit Hadasháh
Tipos (Tipologías)Avraham es un tipo del Mashíaj-Redentor que actúa con total integridad y paga el precio para asegurar la herencia para Su pueblo.Yeshúa es el Redentor que pagó el precio total de Su vida para asegurar la vida eterna (Hechos 20:28; 1 Corintios 6:20).
Sombras (Tzelalim)La compra de la Cueva de Majpeláh es la sombra de la adquisición de la Patria Celestial.Hebreos 11:16 habla de la ciudad que Elohím ha preparado. La posesión terrenal (Majpeláh) es la sombra de la posesión espiritual y eterna (el Reino).
Patrones Redentores (Tavnitot)El patrón de muerte (Saráh) que conduce a la herencia (Majpeláh).La muerte de Yeshúa llevó a Su resurrección y a nuestra herencia como hijos de Elohím (Romanos 6:4; Efesios 1:11).
Análisis LingüísticoEl término “Késef Malé (כֶּסֶף מָלֵא, Precio Completo)” (v. 9).La redención en Yeshúa es un pago completo, final y sin reservas por nuestros pecados (Colosenses 2:13-14).
Midrashim MesiánicosLa conexión de la muerte de Saráh con el Aqedáh.El sufrimiento y la muerte de Yeshúa (el verdadero Aqedáh) es lo que abre el camino a la vida y la resurrección, no solo para Yitzjak, sino para toda la humanidad creyente.

Cumplimiento en el Brit Hadasháh:

Avraham fue reconocido como un “Príncipe de Elohím” por los paganos. Yeshúa fue anunciado como “Rey de los Judíos” (Mateo 2:2) y es reconocido por los Malajim (Lucas 2:11) como Mashíaj Adonái. El acto de Avraham de asegurar el lugar de enterramiento confirma su fe en la resurrección; el Brit Hadasháh confirma que Yeshúa es la resurrección y la vida (Juan 11:25).


9. Midrashim, Targumim, Textos Fuentes y Apócrifos

La tradición oral y los textos antiguos complementarios nos ofrecen una riqueza de perspectiva, la verdad, sobre el significado más profundo de esta transacción.

Comentarios y Tradiciones Orales de los Midrashim

  • Midrash Bereshit Rabbáh (58:5): Como se mencionó anteriormente, el Midrash establece una conexión directa entre el Aqedáh (la atadura de Yitzjak) y la muerte de Saráh. El Midrash dice que el Satanás (el adversario) apareció ante Saráh bajo la apariencia de Yitzjak, diciéndole que su hijo casi había sido sacrificado por Avraham. El shock de esta revelación, la angustia por la casi pérdida de la semilla de la promesa, le causó la muerte instantánea. Este Midrash no solo humaniza el dolor, sino que teológicamente une el sufrimiento sacrificial de Avraham a la muerte de Saráh, haciendo que el inicio de la vida de Yitzjak en la promesa esté intrínsecamente ligado al fin de la vida de su madre.
  • Pirqei de-Rabbi Eliezer (Cap. 20): Este texto enfatiza el luto de Avraham (לִסְפֹּד לְשָׂרָה וְלִבְכֹּתָהּ – lispód le-Saráh ve-livkotáh, Génesis 23:2). Señala que, a pesar de su inmensa fe, Avraham cumple con el deber humano del luto. Esto establece un precedente para el pueblo de Adonái: la fe en la vida eterna no anula el dolor de la pérdida, una lección que la Kehiláh Mesiánica debe atesorar.

Pasajes de los Targumín

Los Targumín, paráfrasis arameas del Tanakh, siempre arrojan una luz lingüística y teológica crucial.

  • Targum Onkelos (Génesis 23:4): Cuando Avraham dice, “Ger ve-Tosháv anokhi immajem” (גֵּר וְתוֹשָׁב אָנֹכִי עִמָּכֶם – Extranjero y residente yo soy con vosotros), Onkelos traduce Ger ve-Tosháv como דָיָיר וְתֹותָב (Dayar u-Totav), que significa “residente y morador”. Esto suaviza ligeramente la vulnerabilidad de la palabra hebrea Ger (extranjero absoluto) hacia alguien que tiene un derecho de residencia temporal. No obstante, mantiene la idea de que su estatus en la tierra no es de propietario por derecho, sino por la gracia de Adonái, lo cual solo se realiza a través de una compra legal.
  • Targum Yerushalmi / Targum Fragmentario (Génesis 23:2): Estos textos a menudo amplían el significado de Kiryat-Arbá (קִרְיַת אַרְבַּע), “Ciudad de Cuatro.” La tradición más conocida es que se refiere a las cuatro parejas enterradas en Majpeláh, como ya mencionamos. Este Midrash Targúmico convierte a Majpeláh no solo en un cementerio familiar, sino en la “Casa de las Raíces” de la humanidad redimida (Adám y Javáh) y del pueblo del pacto (Avraham, Yitzjak, Ya’aqov y sus esposas). Es, o sea, el portal terrenal de la resurrección.

Notas sobre Libros Apócrifos

  • El Libro de los Jubileos (19:8-9): Este texto del Segundo Templo proporciona un marco cronológico. Confirma la muerte de Saráh en Jevrón y su entierro en la cueva, legitimando la tradición del sitio sagrado. La importancia de Jubileos radica en que, para los nazarenos y la comunidad de Qumrán, estos textos mantenían la línea de la enseñanza de la Toráh, confirmando la seriedad de Avraham por asegurar el lugar de la promesa. La compra de Majpeláh, al ser un evento tan detallado en Génesis, era un punto irrefutable de la fe de Avraham en la posesión final de la tierra.

10. Mandamientos Encontrados o principios y valores

Aunque la Aliyáh 1 no contiene Mandamientos (Mitzvot) explícitos en el sentido de la Toráh dada en Sinái, sí contiene principios fundamentales de ética, fe y ley que sustentan el Reino de Yeshúa.

  1. Principio de Kevod HaMet (Honra al Muerto):
    • Identificación: Avraham lloró y lamentó la pérdida de Saráh y tomó medidas inmediatas y diligentes para asegurarle un lugar de sepultura digno.
    • Aplicación en el Brit Hadasháh: Este principio subraya el respeto por la vida física, incluso después de la muerte. La fe en Yeshúa no desprecia el cuerpo, sino que lo honra como templo del Ruaj Hakodesh, esperando su redención y resurrección. Yeshúa mismo lloró la muerte de Su amigo El’ázar (Lázaro), demostrando que el dolor es parte de la experiencia humana, aun con la promesa de la resurrección.
  2. Principio de la Integridad Legal y Financiera (Emet):
    • Identificación: Avraham insiste en pagar el “precio completo de plata (בְּכֶסֶף מָלֵא – Be-Késef Malé)” para evitar cualquier ambigüedad legal, rechazando la oferta de Efrón de un regalo.
    • Aplicación en el Brit Hadasháh: Yeshúa enseña la importancia de ser fiel en lo poco (Lucas 16:10). La transacción de Avraham tipifica la integridad de la redención de Yeshúa. La salvación no es un “regalo” en el sentido de ser gratuita; fue una compra al precio completo que requirió la vida del Mashíaj. Si no hubiera pagado el precio completo, la deuda seguiría pendiente. Es un regalo para nosotros, pero fue un costo total para Yeshúa.
  3. Principio de la Ciudadanía Celestial (Ger ve-Tosháv):
    • Identificación: Avraham se declara “extranjero y residente” (גֵּר וְתוֹשָׁב). Reconoce su estatus temporal en la tierra que Adonái le prometió.
    • Aplicación en el Brit Hadasháh: Este es un principio espiritual central para la Kehiláh de Yeshúa. Estamos en este mundo, pero no somos de este mundo (Juan 17:16). Nuestra verdadera ciudadanía está en los cielos (Filipenses 3:20). Este principio nos llama a vivir con una perspectiva de eternidad, invirtiendo en el Reino y no en las posesiones temporales.

11. Preguntas de Reflexión

Estas preguntas están diseñadas para invitar a la reflexión profunda y al debate académico:

  1. Paradoja del Título: La Parashá se titula Jaiéi Saráh (“La Vida de Saráh”), pero el texto se centra en su muerte y entierro. ¿Cómo se resuelve esta paradoja desde una perspectiva mesiánica, viendo la muerte de Saráh como el catalizador necesario para asegurar el anclaje de la promesa a través de la compra de Majpeláh?
  2. Tipología del Pago: Avraham paga 400 shéqel$ de plata, “moneda aceptada por el mercader.” Analice cómo la naturaleza irrevocable y el costo exacto de esta transacción legal (el precio completo, Késef Malé) funcionan como una sombra tipológica del precio de nuestra redención en Yeshúa haMashíaj.
  3. La Autoridad del “Nesi Elohím”: ¿Qué implicaciones teológicas y políticas tiene el reconocimiento de Avraham como “Nesi Elohím” (Príncipe de Elohím) por parte de una nación pagana (los Hijos de Jet)? ¿Cómo prefigura este reconocimiento la autoridad universal y el reinado de Yeshúa haMashíaj sobre todas las naciones?
  4. Fe y Geografía: La adquisición de Majpeláh es el primer acto de posesión de Avraham en la Tierra Prometida. ¿Cómo este pequeño pedazo de tierra, destinado a la sepultura, se convierte en el fundamento físico y la garantía de una herencia mucho mayor, tanto terrenal como celestial, para el linaje de Israel y la Kehiláh de Yeshúa?
  5. El Espíritu de Ger ve-Tosháv: ¿Cómo podemos, como creyentes en Yeshúa, que hemos heredado la promesa del Nuevo Pacto, vivir el espíritu de “extranjero y residente” (גֵּר וְתוֹשָׁב) de Avraham en la cultura contemporánea sin caer en el aislamiento o la irrelevancia social?

12. Resumen de la Aliyáh

La Primera Aliyáh de Jaiéi Saráh (Génesis 23:1-16) narra la muerte de Saráh, a la edad de 127 años, en Jevrón (Kiryat-Arbá). Avraham, después de un profundo luto, se levanta para asegurar un lugar de sepultura permanente. Se dirige a los Hijos de Jet, declarándose “extranjero y residente” a pesar de ser reconocido como “Príncipe de Elohím.” Con gran diplomacia e integridad, negocia y compra la Cueva de Majpeláh, en el campo de Efrón el Jití, por el precio completo de cuatrocientos shéqel de plata, una suma considerable, delante de todos los testigos en la puerta de la ciudad. Este acto no es solo un entierro, sino el primer acto legal y permanente de posesión en la Tierra Prometida, anclando la promesa de Adonái a través del cuerpo de Saráh.

Aplicación en Mashíaj: La adquisición irrevocable de la cueva, pagada en su totalidad, tipifica la obra de Yeshúa haMashíaj. Su muerte y resurrección es el “precio completo” pagado para asegurar nuestra herencia no solo en la tierra física, sino principalmente en la Patria Celestial. La muerte de Saráh se convierte en el catalizador para la posesión, demostrando que la vida eterna solo se asegura a través de un sacrificio de valor infinito. Yeshúa es el verdadero Nesi Elohím que ha comprado la Kehiláh con Su propia sangre, garantizándonos la resurrección y la vida.


13. Tefiláh de la Aliyáh

Tefiláh (Oración) de la Aliyáh: Anclados en la Promesa de Majpeláh

Adonái, Elohím de Avraham, Yitzjak y Ya’aqov, elevamos nuestra voz en gratitud por la fidelidad inquebrantable de Tu Pacto. En la lectura de Jaiéi Saráh, recordamos el dolor de Avraham, pero también su fe inmensa. Te agradecemos por la dignidad con la que enfrentó la pérdida y por la diligencia con la que aseguró el anclaje de Tu promesa en la Tierra.

Te pedimos, MarYah, que el principio del “precio completo” que Avraham pagó por Majpeláh resuene en nuestros corazones. Reconocemos que nuestra herencia y nuestra vida no son un regalo casual, sino una compra irrevocable asegurada por Tu Unigénito, Yeshúa haMashíaj. Él es nuestro verdadero Nesi Elohím, el Príncipe que pagó con Su vida en el Madero para que nuestra posesión del Reino celestial fuese eterna y segura.

Ayúdanos, por el poder del Ruaj Hakodesh, a vivir cada día como “extranjeros y residentes” en esta tierra, con nuestra mirada fija en la Yerushaláyim Celestial, la ciudad cuyo Arquitecto y Constructor eres Tú. Que nuestra fe sea firme como la de Saráh, que nuestra integridad sea como la de Avraham, y que nuestra esperanza esté anclada en la promesa de la resurrección que se manifestó plenamente en Yeshúa. Amén.


Más Recursos del Reino de Yeshúa HaMashíaj.

Para estudios adicionales y recursos, visita nuestro sitio web dedicado al estudio profundo de la Torah desde la perspectiva del Reino de Yeshúa HaMashíaj.

+Recursos del Ministerio Judío Mesiánico de Biblia Toráh Viviente Para Maestros, Traductores y Estudiantes: https://torahviviente.com/

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